¿Qué nos pasa que todos consideramos la comunicación como algo esencial pero a la gente le cuesta tanto incorporarla a su trabajo desde su misma esencia de transmisión de información, de conversación, de decirle algo a alguien, de contar una historia?, ¿Por qué nos empeñamos en que la comunicación es el soporte técnico, la red o el idioma?, ¿le importa mucho a usted que lo calumnien o lo halaguen en papel o por ondas hertzianas?, si se extiende un rumor sobre usted quizá le afecte la estructura lingüística del mensaje expresado por los cotillas, a lo mejor cuando le gusta una película le importa mucho esa música extradiegética, igual que al leer el periódico comprueba el gramaje de la resma, la ganancia de punto del titular gris en gothic classic con blanco de 11 puntos didot o que el pixelado del multiplex disponible afea el shaping de no sé qué demonios viendo una de Pixar por la tele. Pero si le ocurre es usted un poco raro, igual que yo por cierto, que soy raro. Pero una persona normal quiere que le entiendan y quiere tener razón, quiere convencer, entretener, explicar... y hasta algunos quieren aprender, escuchar y disfrutar, bueno, eso, todos.
No es marketing, no es informática, no es gramática, no es arte ni ingeniería... y a la vez es todo esto y mucho más. Con permiso de James Carville, "es la Comunicación, estúpido".
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada