viernes, 30 de octubre de 2009

Educación obligatoria

Un político con mucha historia detrás me decía que cada vez que un ministro pone sobre el tapete un tema inesperado, una idea más o menos nueva que no responde a ninguna demanda social del momento, hay que buscar oscuras intenciones: distraer de otras cuestiones, obtener algún beneficio indirecto o directo desde un punto de vista personal o partidista o perjudicar a los adversarios o a los enemigos, que no es lo mismo pero es igual.

Por eso, si el ministro de Educación español pone en el foco del debate la edad límite de la enseñanza obligatoria cuando nadie parecía estar hablando del asunto, es porque al ejecutivo o a Gabilondo, o a las estadísticas del paro les viene bien.

Como globo sonda, tal vez. Pero si la medida no pretende aplicarse inminente, tampoco hace falta ser tan mal pensado. Al fin y al cabo los medios de comunicación no van a preferir hablar de educación cuando tienen al alcance de la mano corrupciones municipales, políticos detenidos, luchas de poder en entidades financieras o financiación irregular de partidos.

Y sin embargo, el gran debate sobre la educación es imprescindible, el debate sobre los contenidos y sobre los conocimientos, sobre las habilidades y las actitudes, sobre la autoridad y el nivel de exigencia, sobre lo intelectual y lo físico, sobre lo importante y lo superfluo, sobre la madurez, los territorios, los valores, la técnica, la ciencia, las humanidades, la cultura o las herramientas. El sistema educativo como guardería, como constructor de ciudadanos o como instructor, como capacitador laboral o profesionalizante.

Debate y acuerdo para crear un modelo que, por favor, sea estable aunque cambien los gobiernos, flexible para que beneficie a las personas, no a la propia estructura educativa y con presupuesto suficiente, que en este país en materia educativa habrá malas ideas pero lo peor es la gestión económica.

¿Obligatoria la educación hasta los 18? Quizá la idea sea buena, quizá no. Pero que se discutan estas cosas es mucho más interesante que estar durante años hablando de la reforma de la ley electoral, la financiación de los ayuntamientos y partidos, el pacto antitransfuguismo, los estatutos de autonomía o Esperanza, Ricardito, Bibiana y la madre que los parió. Al fin y cabo, sobre todo esto sólo es querer. Con la educación, querer no es suficiente.

PD: Por cierto, soy de los que está a favor de más años de formación, muchas menos asignaturas y muchos más profesores, muchísimo más deporte y dos o tres idiomas dominados (incluido el propio o los propios). Sólo con eso, ya habría medio camino andado.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Qué tengo que hacer para ganar mil euros con este blog

Es una pregunta retórica. Por jugar con las cuentas del Gran Capitán. Pero ¿qué tendría que hacer para ganar mil euros al mes con este trabajo de "generador de contenidos"?.

Por lo pronto, ya lo sé, debería dedicarle bastantes más horas. Pongamos cuarenta a la semana por ser estándar, pongamos 200 horas mensuales por redondear. ¿Qué tengo que hacer para lograr ingresar cinco euros por hora?.

Veamos, puedo tratar de conseguir cinco lectores que paguen un euro por leer este blog. Es casi el precio de un diario elaborado por docenas de periodistas como yo, así que no puedo pensar en cobrar, digamos, más de una vigésima parte: 20 céntimos. Necesito 25 lectores a la hora. ¿Pagaría ud. 20 céntimos por leer algo en internet?, ¿y 10 céntimos?, entonces necesitaría 50 lectores a la hora de trabajo, 10.000 al mes. Dejémoslo en 5 céntimos. 100 lectores a la hora.

Si el producto digital está elaborado por un grupo de redactores mileuristas (en bruto empresarial, para qué entrar en matices), por ejemplo, 50 buenos plumillas y gráficos aunque mal pagados, los lectores tendrían que ser 5.000 a la hora, pagando sus 5 céntimos. Si tenemos 10.000 ya podríamos hasta pagar impuestos y un poco más.

Con 15.000 mejoramos algún sueldo y empezamos a pagar gastos de producción (que ya serían respetables). Esta es la cuenta, a lo bestia: 15.000 x 8 horas x 20 días al mes x 12 meses igual a casi 29 millones de lectores. Un millón cuatrocientos cincuenta mil euros en "ventas de ejemplares" al año.

Publicitariamente podríamos fijarnos un objetivo de ingresos en torno a los dos céntimos por lector único: 575.000 euros. No es que no sepa multiplicar, sigo redondeando.

¡Bah, venga! dos millones de euros de facturación para que 50 redactores se lleven mil euros a casa. Añada administrativos, comerciales, diseñadores, técnicos, gastos financieros, proveedores, amortizaciones de esos caducos equipos informáticos y demás. Oiga, si todo va bien, tampoco es tan ruinoso el negocio, tendrían que ir muy mal las cosas para no obtener un beneficio después de impuestos de un ¿10 por ciento? doscientos mil eurazos, bueno, vale, la mitad, cien mil euros del ala.

Sólo hacen falta cinco mil compradores a la hora. Dejémoslo en 40.000 al día. A cinco céntimos.

20.000 a diez céntimos, 10.000 a 20 céntimos.

¡Un momento!, estas cantidades o estas proporciones, aunque fuera en pesetas, ya las he vivido yo en prensa escrita. ¿Entonces en qué ha cambiado el negocio?

Hemos eliminado el papel, la impresión y la distribución física, pero hay que convencer a las personas de que paguen por el contenido digital aunque sea una quinta parte de lo que pagan por el periódico en el quiosco, hay que lograr que los micropagos (tipo iTunes, por ejemplo) se extiendan. Y convencer a los anunciantes de que nuestros lectores valen lo que pedimos por ellos, porque los conocemos casi a la perfección.

De modo que negocio es el mismo de siempre. Seguimos estando en el mercado de los medios de comunicación de masas. Para más datos, el mercado local. Medios locales con diez mil compradores. La historia de siempre. Pero necesitamos que se suscriban. Es muy barato, oiga, que me lo llevan de las manos.

Ojalá.

martes, 27 de octubre de 2009

No mass media, ni siquiera soitu.es

El cierre de soitu.es habría hecho correr ríos de tinta si no fuera porque ahora corren ríos de bits. Tenía muchos lectores pero no los suficientes o lo suficientemente atractivos para que la publicidad pagase la nómina y los gastos, que hablando de información siempre son muchos. Solidaridades de colega al margen, noticias así nos provocan sobre todo reflexiones sectoriales pesimistas. Y no lo entiendo. Porque al fin y al cabo, el "nuevo" sector es lo que está matando a los medios de comunicación de masas, que apenas tienen siglo o siglo y medio de vida. "No mass media", decía soitu.es en su cabecera. Sin embargo era un conato de aspirante a mass-media, como tantos. Su eslogan era tan paradójico como el de El País cuando se presentaba como el "diario independiente de la mañana", una paradoja tanto en plan chiste como en serio.

¿No mass media? Pues lo lógico es que el optimismo aflore. Al menos a medio plazo. Pueden irse al cuerno periódicos, televisiones, radios, cine, música... no por la piratería, sino por la desaparición de la masa, pero eso es lo que queremos, que la masa se convierta en individuos interactuando, sin Bancos accionistas por detrás, sin ladrilleros, sin editores entregados a gobiernos, sin concesiones ni licencias administrativas, sin audiencias pasivas... sólo personas intercambiando información, contenidos, eso sí, engordando los resultadores de operadoras de telecomunicaciones y multinacionales de la informática.

Claro que los que somos periodistas, creadores de contenidos en general, queremos poder seguir siendo profesionales. Pues ya podemos ir pensando en aprender a vivir del directo, como los cantantes, como los profesores, como los conferenciantes, como los actores de teatro, como los periodistas locales, los que cuentan la noticia que han visto, que pueden tocar. Audiencias de decenas, de centenas, acaso de unos miles de personas. Nada más. Adiós a la industria de masas, adiós a las Redacciones nacionales, autonómicas, adiós a los editores, directores, redactores jefes, jefes de sección... sólo redactores. No se preocupen, el proceso todavía será lento. Entretanto, ya inventará alguien el modo de seguir uniformizándonos. Y entonces aparecerán los anhelados modelos de negocio. Así que confiemos en la utopía que estamos construyendo entre todos. O no.

domingo, 25 de octubre de 2009

Baby boom, generación Jones, X o Peter Pan

Al diario El País le encanta publicar reportajes de identificación generacional. Es un modo de describir a sus lectores, o al público objetivo al que le gusta dirigirse. Ayer le dedicó un buen espacio la llamada Generación X ahora rebautizada como Peter Pan.

Una generación la componen los padres; otra, los hijos; y otra, los nietos. Osea que debería haber diferencias entre ellas de al menos 20 o 25 años. Pero como los hermanos mayores suelen referirse a los pequeños como "de otra generación" e incluso lo creen los universitarios de cuarto curso respecto a los de primero, el marketing prefiere reducir la diferencia a apenas una década. Así que sociológicamente este tipo de reportajes suelen ser una memez donde lo que se identifica es, más que a una generación, un contexto económico al que se enfrentan los consumidores que comparten un determinado momento vital. Pero son divertidos. Y además sirven para autoreafirmarnos, para creernos diferentes pero a la vez igual a muchos otros.

Así que le propongo un juego: "Adivine la generación". Olvídese, eso sí, de la clasificación por décadas del estilo de:

Generación Silenciosa (1925-1939)
Baby Boomer (1940-1953)
Generación Jones (1954-1969)
Generación X (1970-1981)
Generación Y (1981-1992)
Generación Z (1993-2004)

Son demasiado fáciles de adjudicar. Y demasiado cortas. Y confusas porque, por ejemplo, el boom de la natalidad en Estados Unidos no coincide con el español, por citar un ejemplo. Vean la gráfica española que, por cierto, pone los pelos de punta. En ella se observa que la abundante natalidad es una característica de todo el siglo XX salvo en los períodos bélicos: aquí han nacido entre seiscientos y setecientos mil españoles por año hasta los ochenta (1964 marca el récord con casi 698.000 nacimientos, mientras que en 1996 no llegaron ni a 363.000).

De modo que babyboomers somos casi todos los españoles mayores de edad.

Bien, lo dicho, ahora el juego: adivine qué generación está compuesta por personas que

-Son consumistas, aunque también disfrutan siendo compradores inteligentes
-Anteponen la amistad a la familia
-Conocen la inestabilidad en el empleo, han estado en el paro, están o estarán.
-Les gusta viajar
-No creen en Dios
-Mantienen relaciones sexuales sin estar casados, se casan menos y se divorcian más
-Poseen formación superior a la de la generación anterior
-Les gusta prolongar la juventud y sus comportamientos
-Quieren vivienda en propiedad y se endeudan para conseguirla
-Anhelan ser felices, usan como ninguna generación anterior toda actividad dedicada a su bienestar presente, les preocupa como nunca la salud.
-No son leales a las marcas ni a los partidos políticos
-Buscan a la pareja perfecta
-Procuran no abandonar el hogar paterno hasta que puedan lograr un nivel de vida similar al de su familia de origen.
-Se consideran una generación sandwich, están en el medio de una generación consolidada y longeva y otra que viene pisando fuerte con sus exigencias.
-Tienen la sensación de que están llegando tarde
-Tienen, por ejemplo, tarde los hijos y tienen pocos (menos de 2,1 de media por pareja)
-Dudan sobre su capacidad de ser buenos padres y miman a sus niños
-Les encanta mostrar a sus vástagos los productos con los que ellos disfrutaron en su infancia, especialmente determinados juguetes o productos audiovisuales.
-Son liberales socialmente, pero se sorprenden con ideas conservadoras cuando van cumpliendo años.
-Se han adaptado a la evolución tecnológica como han podido y no se separan de su teléfono móvil, pero tampoco del automóvil

Podría seguir hasta aburrirles, si no les he aburrido aún.

¿De qué estoy hablando?, ¿de la X, de la Y, de los Jones, de los boomers...? de todos, absolutamente todos los ciudadanos occidentales que están entre los 25 y los 65 años, más o menos, del mundo de los adultos más o menos jóvenes, de los treintañeros de los setenta, los ochenta, los noventa, los dos mil, quizá, salvo por matices, de los de siempre.

Y es que empezar a volar solo, mantenerse y aterrizar lo mejor posible siempre ha sido difícil. Claro que la sociedad evoluciona, pero cada vez que leo este tipo de descripciones creo que hablan de mi generación, hasta que miro los años que delimitan el artículo: los de crecer. Entonces me acuerdo de la habilidad del lector de manos o de cartas, o el escritor de horóscopos. Su oficio es hacernos creer que hablan de nosotros.

El caso es que he descubierto que soy un boomer, jones y X-Peter Pan. Voy a ver si leo algo sobre los Y y me arreglo el día. Que estoy hecho un chaval.

viernes, 23 de octubre de 2009

Videos virales y la aparente sencillez



Si ayer me hacía eco de una selección de los mejores vídeos virales del año (y aún quedan unos meses), hoy simplemente quería referirme al fenómeno como una demostración de que no es necesario dedicar demasiados medios materiales para lograr un gran impacto. Sin duda, los auténticos videos virales evidencian que el audiovisual puede arrasar simplemente con creatividad y simpatía. Pero cada vez surgen ejemplos, como el de esta campaña, o como el vídeo de Samsung de ayer, donde tras la apariencia de sencillez se esconde un despliegue considerable de profesionalidad y recursos. Las nuevas formas de publicidad están sabiendo adaptarse al medio, al tipo de audiencia, y todavía está casi todo por hacer.

Y esto viene a cuento porque los otros dos grandes códigos de la comunicación, el informativo y el entretenimiento, en términos de producción audiovisual barata, es decir, económica, todavía no están consiguiendo éxitos comparables. Una de las esperanzas que tiene la televisión local, tanto por IP como por TDT, es que sea capaz de producir a bajísimo coste, pero con la suficiente creatividad. Pero naturalmente no es lo mismo crear un vídeo viral de éxito que crear un formato viral de éxito, o uno contenido sometido a la presión de la producción diaria con suficiente repercusión. Aún así se han hecho cosas. Prometo otro día traer unos cuantos ejemplos.

jueves, 22 de octubre de 2009

miércoles, 21 de octubre de 2009

Oportunidades de negocio

El último informe sobre Medios y Entretenimiento de Pricewaterhousecoopers augura un futuro relativamente optimista para el sector. Ni la televisión ni la prensa sufrirán un deterioro tan preocupante y brusco como sostienen los más agoreros, ni el desarrollo de los medios digitales y móviles será tan espectacular como cabría imaginar, a veces por cuestiones técnicas tales como el ancho de banda y a veces porque determinadas decisiones estratégicas por parte de los productores no acaban de llegar, como por ejemplo aplicar recortes significativos al precio del contenido digital.

El periodo analizado va de 2009 a 2013, en él estamos. Nadie se va a atrever a plasmar en un informe nada demasiado radical tanto por la inmediatez como por la crisis económica y todas sus incertidumbres. Así que sin lanzar campanas al vuelo ni anunciar muertes inminentes, destaca la contundencia de algunas de las previsiones que se convierten en aparentes oportunidades de negocio.

Dicho de otro modo, si yo tuviera dinero para invertir en el sector no me dedicaría a la televisión, ni generalista, ni de pago, ni TDT, ni en móvil, ni siquiera en IPTV. No me arriesgaría demasiado en el cine, ni aunque sea en 3D, ni en el prometedor mercado del libro digital, al menos mientras no pudiera ofrecer unos precios claramente más bajos que las versiones de papel. Me dedicaría a la publicidad en Internet, tanto en vídeo como en contenidos de prensa digital (ojo a este punto), con un capítulo especial dedicado a todo lo que se refiera al acceso a través de teléfonos inteligentes o smartphones.

Y por encima de cualquier otra cosa me centraría en la publicidad en videojuegos utilizados en consolas de todo tipo aunque siempre con conexión online.

Y es que según la consultora PWC, a pesar del relativo optimismo, los sectores maduros sólo permiten el conservadurismo del gran capital, tanto en el caso de los que pueden ir a mejor, como la tele o el editorial, como los que van a peor, revistas y diarios en papel. Lo malo de este futuro dibujado es que esos conservadores aplazarán sus decisiones de adaptarse al nuevo entorno, y, por utilizar la clásica matriz del Boston Consulting Group, ordeñarán sus productos vaca (poco crecimiento y gran participación de mercado, como los canales generalistas), se resistirán a matar a sus productos perro de toda la vida (con poco crecimiento y poca participación, como las revistas), no se atreverán a apostar por los niños problema (con grandes posibilidades de crecimiento pero todavía pequeños, como la alta definición o la IPTV) y seguirán sin saber cuáles son sus productos estrella (esos que crecen y copan el mercado).

Así que habrá que mirar al sector más prometedor. Son los videojuegos. Y apenas se sabe nada de cómo hacer buenas campañas en esos soportes. El que primero lo logre, se forrará. Si el informe tiene razón, será un gran negocio.

lunes, 19 de octubre de 2009

Periódicos en papel digital (2)

Ahí están. Llegando de la mano de Kindle. En España, El País y El Mundo empiezan a distribuirse en el soporte del libro electrónico. Por ahora nadie habla de entregar el aparato al suscribirse o con un precio promocional atractivo. Todo llegará. El ahorro no es muy grande para el lector. La política de precios todavía tendrá que pensarse y repensarse. El diseño también. Igual que la experiencia de uso. Creo que la tinta digital representa una de las últimas oportunidades para el periódico tal y como lo conocemos, como un producto tipográfico. Publicitariamente deberían investigarse sus posibilidades en mercado locales, son enormes, pero la apuesta tiene que ser decidida y los tiempos económicos no lo propician. El sector es conservador y la caída lenta, aunque cada vez menos. No me gustaría verlos morir. Pero el Kindle, todavía una patata, sólo es el principio.

domingo, 18 de octubre de 2009

Manifestaciones

Nunca me han gustado las aglomeraciones, no sé si algún antepasado mío murió linchado o arrollado por una masa, pero las concentraciones humanas, ya sean festivas, deportivas, políticas, religiosas o militares (éstas algo más) me ponen nervioso. Con la multitud desaparece el matiz, todo se hace simple, burdo y elemental, cuando no salvaje o tumultuoso. Miles de personas juntas se convierten en chusma o en manada casi sin previo aviso. Se contagian la risa, los gritos, el odio, la adoración, el fanatismo, el pánico, pero nunca el sentido común, nunca la reflexión. Y los que las manejan , tarde o temprano, se emborrachan de poder, incluso los más bienintencionados, no digamos los demagogos profesionales, los de fines inconfesables o los hijos de puta, por citar algunos ejemplos, que siempre quieren obligar a alguien a hacer algo, porque hay un tropel jaleante al que pueden azuzar.

Comprendo que a otros les encante formar parte del séquito, de la hinchada, del cortejo o de la tropa. Qué le voy hacer, la única cola en marcha que soporto con gusto es ante una urna. Si no pudiera votar, la cosa sería distinta. Pero mientras tanto...

sábado, 17 de octubre de 2009

Uy, uy que viene la Ley del Audiovisual

Tenía curiosidad por ver la reacción de los medios convencionales españoles al proyecto de la esperada Ley General de la Comunicación Audiovisual. Ha tardado tanto que ahora, entre los intereses políticos y económicos cruzados, la crisis de grandes grupos, la inanición de los pequeños, el apagón analógico inminente, decretazos sobre la TDT, y la evolución social respecto a los contenidos en general (audiovisuales o digitales), no tenía ni idea de por dónde podían salir.

Y a corto plazo han salido por la pornografía, válgame dios (lo de la violencia gratuita se destaca un poco menos en la mayoría). Algunos lo disimulan con la protección a los niños y discapacitados. Otros, con la limitación de la emisión de los juegos telefónicos engañabobos. Como mucho destacan la creación del Consejo Estatal de Medios Audiovisuales, pero esto lo refieren básicamente al control de los contenidos.

¿Por qué ese afán por presentarlo casi como una cuestión deontológica cuando lo verdaderamente importante de la Ley está en sus consecuencias económicas? Porque resulta mucho más sencillo llenarnos la boca con las grandes obviedades con las que todo el mundo está de acuerdo (otra cosa es lo que luego ocurra en la realidad) que ponerse a desmenuzar lo que puede significar para los derechos de los ciudadanos, para la pluralidad, para la industria cultural como sector y para la adaptación a situación tecnológica actual (¿de verdad se han enterado de que existe Internet?).

Gestos éticos al margen, ¿a quién beneficia?: como mínimo a los "concesionarios" de licencias de televisión, muchos de los cuáles se frotan las manos pensando en venderlas a sujetos ajenos con abundante dinero negro o intereses en obtener tratos de favor del poder de turno (adjudicaciones y demás) como ha venido ocurriendo con las licencias de radio. Beneficia también el gran negocio del fútbol que podría ser moralmente aceptable si desde el principio se hubiera generado mediante la iniciativa privada, pero que nunca lo será en este panorama de origen público y de presente semiprivado, cuando ya se han construido imágenes de marca y aficiones gracias a años de promoción by the face. Beneficia también a los partidos que designan por fin un Consejo Audiovisual, pero al estilo de consejo de sabios: nueve miembros elegidos políticamente, como un tribunal o miniconsejo del poder judicial y se obvia la posibilidad de que fuera un consejo profesional formado por decenas de especialistas, por qué no. Se permite definitivamente el emplazamiento de producto (uy,uy,uy), salvo en espacios infantiles (donde todo ello es un gran product placement, que se lo digan a Disney Channel). Se prolongan las licencias a 15 años y casi se garantiza la renovación automática (algo que en la práctica ya ocurría). Y se confirma que el cincuenta por ciento de los canales de una licencia se pueden convertir en canales de pago (adivine qué ocurrirá).

Vendiendo el proyecto de ley como un avance en el control ético de los contenidos se disimula, por ejemplo, que, aunque se permiten, quedan desprotegidos los medios comunitarios, una de las grandes asignaturas pendientes del audiovisual español, o que deja en el aire la titularidad pública de los canales autonómicos, o que nada se dice, al parecer, del audiovisual por cable o adsl por no hablar directamente de las televisiones por internet o de los incumplimientos de la norma al margen de multas que en ocasiones compensará pagar.

Cada vez queda menos espacio para este tipo de regulaciones que siguen pensando en la televisión como el gran hermano monolítico y de enorme influencia, demonizado pero adorado. Esa época se está acabando y nada en la norma parece demostrar que se esté preparado para ello.

Seguro que la pornografía en abierto es un escándalo. Según el gobierno y los medios convencionales, esa era la gran cuestión. Al parecer teníamos todos los canales repletos de pornografía a todas horas y yo no me había enterado. Pero ellos tampoco se han enterado, por lo que se ve, de que la pornografía ya ni en internet es el contenido más demandado y mira que en la Red sí que está disponible.

Así que todo queda en el perfeccionamiento legal de un negocio que cada vez es menos perfecto en la realidad. No creo que los ciudadanos ganen nada, ni siquiera la mayoría de los operadores del sector. Sólo unos pocos. Los de siempre.

viernes, 16 de octubre de 2009

Andrés Montes


Campo Vidal decía hace años que quien aparecía en pantalla no era él, sino un personaje electrónico, casi con vida propia. El personaje casi nunca pertenece a la persona sino un poco a toda su audiencia. El fallecimiento de Andrés Montes, hace menos de dos horas, ha sorprendido como tantas otras muertes, como casi todas. Muere la persona y el profesional que, en su estilo, fue capaz de transmitir y retransmitir alegría. El personaje queda durante un tiempo, con sus frases y los momentos que asociamos a su recuerdo. La vida puede ser maravillosa, tiki taka, jugón... Si usted se acuerda de aquellos otros tipo "entró, entró", "yo sigo" o "da un gustirrinín...", entonces sabe de lo que estoy hablando. Montes se ha ido a hacerles compañía.

Blogocampaña 2009 contra la Pornografía Infantil


No tengo ni idea de cómo no me he enterado antes, pero aún llego a tiempo a sumarme a la campaña. Algunas ideas son tan simples y tan buenas... bien por la Huella Digital.

Sólo un comentario: los que buscáis angels, lolitas, boylovers, preteens, grillover, childlover, pedoboy, boyboy, fetishboy o feetboy sois algo un poquito más feo que "salidos mentales". Pero para qué entrar en detalles.

Las motos son invisibles


Todos los que andamos en moto lo sabemos: tenemos superpoderes, somos invisibles. Qué anuncio tan bestia pero qué real.

Aunque el texto del anuncio se entiende, creo, muy bien, ahí queda la traducción:

"Somos pequeños, pero no somos insectos. Ocho de cada diez colisiones están provocadas por conductores que no vieron la motocicleta". Una aportación de jesusdcuevas al foro Bmwmotos.com.

Objetivos del Milenio o en qué gastarse el dinero



Esta mañana participé en una tertulia en la que se hablaba de la piratería somalí. Alguien comentó que en algún momento hay que decidir en qué gastarse el dinero para evitar el problema: el protección armada o en desarrollo. Las dos cosas son caras, muy caras. Quizá sean igual de inútiles o no. Y si la primera es un negocio evidente, la segunda debería serlo aún más. Pero la crisis se está llevando por delante los Objetivos de desarrollo del Milenio de Naciones Unidas, comenté yo, y parece que nadie se acuerda ya de Joana, la niña de nueve años que se merece un mundo mejor. Como si hablara en chino, oiga.

Eran personas cultas, informadas, con conciencia política. Y, o bien en ese momento les pillé fuera de juego por casualidad, o bien directamente no tenían ni idea del tema. La primera gran acción teóricamente consensuada para ir hacia un mundo más justo. Qué banalidad. Como para olvidarlo.

Tal vez la comunicación de la campaña ha sido nefasta a pesar de los pesares.

O que todo lo que suena a luchar contra la pobreza es inaudible e invisible, como siempre.

Pero para evitar a los piratas, a muchos de los terroristas, para lograr incrementar la seguridad de los ciudadanos de los países "civilizados" y de los otros, habrá que gastar en fragatas, helicópteros, habrá que dar zambombazos y pagar rescates, sí, pero también invertir en desarrollo, erradicar el hambre extrema. Cañones y mantequilla, qué le vamos a hacer, nada nuevo bajo el sol. Las dos cosas son imprescindibles incluso en términos estrictamente capitalistas. Lo siento por los utópicos y por los amigos de dar leña. Bueno, por estos un poco menos.

jueves, 15 de octubre de 2009

Imagina ser una periodista


Es uno de los últimos productos de Nintendo y aunque ya había escrito algo sobre el tema, no puedo resistirme a la tentación de volver sobre él.

Acabo de dirigir una tesis doctoral sobre la imagen de las periodistas en el cine y les puedo asegurar, sin ninguna sombra de feminismo ideológico, que las mujeres no salen muy bien paradas, lo cual es grave, pero es que la profesión en general no sale mucho mejor y hasta es posible que su "femenización", muy real en países como España pero no tanto en otras latitudes, sea otro modo, en este caso claramente machista, de "devaluar" el oficio. En otras palabras, el cine no está contribuyendo demasiado a crear un buena imagen de los periodista. ¿Qué harán los videojuegos?

No creo que Nintendo le haya dedicado a la cuestión ni medio segundo. La compañía actúa con una clara mentalidad de nicho de mercado y listo, pero su elección de los trabajos que propone a las niñas resulta cuando menos curiosa. Las periodistas pueden (podemos, en realidad) estar tristes o contentas, pero estamos en la mente de los creadores de videojuegos en el mismo segmento que las cocineras, las diseñadoras de moda, las veterinarias y las mamás. Elijan ustedes si eso es bueno o malo.

La estética, cómo no, es chick-lit. La estilosa reportera entrevista a bomberos o al mismísimo presidente de los Estados Unidos con un micro y una cámara fotográfica (eso es multimedia). Rubia o morena, con collar o pendientes de aro, sonriente, joven y delgada. Ser periodista es una profesión "mona", diría que "fashion". Quizá "venda", quizá despierte tempranísimas vocaciones que acaben por madurar en periodistas serios y serias. Pero en principio se me ponen los pelos como escarpias viendo a ese bombero con la manguera en la mano. Perdónenme la ordinariez.


miércoles, 14 de octubre de 2009

La revolución de los medios sociales

Lo sé, es otro vídeo más con esta endiablada técnica de presentación de datos que se diluye a base de ser tan eficaz y que, como con tantos otros, te quedas un poco despistado tras verlo. Sí, los medios sociales presentan unos números abrumadores, pero eso de que al final la revolución de los medios sociales sea la una revolución del marketing o del consumo o de la forma de hacer dinero suena bastante pobre, no necesariamente mejor y todavía poco claro para quien busque respuestas concretas.

Como muchos otros, sigo pensando que los medios sociales sólo implican a corto plazo una revolución para los medios de masas convencionales, y que su modelo de negocio no se vislumbra más allá de lo que supone cualquier relación social, lo que no es poco precisamente, sólo que multiplicada y ramificada. Podemos ganar dinero, ahorrarlo, aprovechar mejor nuestro tiempo para solucionarnos la vida, y eso ya es mucho. Son relaciones públicas y seguramente algo más, pero ya me parece más que suficiente como para tomarlos en serio.

Hoy es tu día

Telecinco ha decido poner en marcha en uno de sus canales de TDT una promoción, denominada "Hoy es tu día", que consiste en dar (vender, vamos) todos los espacios publicitarios de un día a un único anunciante. Tal vez funcione. Aunque imagino que el cliente hará algo más que repetir una y mil veces el mismo spot, lo cual sería para no volver a comprarle un producto en la vida, y se estrujarán la sesera para fabricar contenidos publicitarios soportables de manera continua.

En realidad, en un país como España donde la publicidad tiene una elevada calidad media, no molesta tanto su inserción como su machaconería y en el caso de la televisión (que no, curiosamente, en el de las revistas) el excesivo espacio que ocupa. El tema es viejo y cualquiera que haya trabajado con equipos comerciales de publicidad conoce los motivos: es más fácil vender cantidad que eficiencia. Y aún así se realizan productos publicitarios, nuevas fórmulas, y nuevas estéticas que llevan a pensar que el futuro de los contenidos pasa impepinablemente por la presencia constante de la publicidad no ya sin molestar, sino incluso deseable.

Ahora Volskwagen, por ejemplo, está lanzando una nueva campaña viral titulada Rolighetsteorin o Fun Theory, en la que con videos como Pianotrappan



demuestran que la gente puede querer ver sus contenidos y, además, la gente puede querer subir unas escaleras no automáticas o querer usar un cubo de basura si es divertido.

Divertido, esa es la palabra. Para ello hay que ser creativos, producir a bajo coste y producir mucho, para llenar mucho espacio de forma atractiva. Nadie pide calidades hollywoodienses, la gente se conforma con las buenas ideas. Así que adelante: hoy es tu día.

martes, 13 de octubre de 2009

Cómo habrás llegado ahí, hombre

No pretendo ser justo, pero es lo que hay. Lo de menos es que un político como Ricardo Costa caiga por el caso Gürtel (manda narices que ya exista una referencia en Wikipedia). Lo increíble, al menos desde un punto de vista de comunicación pública, es que Ricardo Costa haya llegado a ser político. Sus evidentes problemas de imagen, de dicción, de comunicación verbal y no verbal han sido motivo de todo tipo de chanzas en televisiones e internet. El caso de su hermano Juan, un par de puntos menos de problema, pero sólo un par, ya mostraba a un partido político que al parecer no quiere dar importancia a estas cuestiones. Con la elección de Ricardo como secretario general del PP valenciano no se pudo más que pensar en la misma dirección y con su sacrificio lo lógico es que alguien haya dicho: entrega al pijo a los leones y ya veremos.

¿Cómo a alguien con una obvia apariencia de imbécil supermegapijo (y, quién sabe, a lo mejor la criatura no es tan... bueno dejémoslo) lo coloca otro alguien para un puesto así?, ¿para encandilar a las supermegapijas?, ¿para que matar de risa a los adversarios políticos?, ¿para convertirlo en un personaje de pim pam pum?, ¿para que cualquiera a su lado parezca inteligente?

El nivel intelectual de la política española no puede ser tan bajo. Alguien tiene que ser el espabilado (no me refiero al delincuente sino al avispado pero honrao) que maneja a estos peones para sacar provecho. Supongo que en este caso es Francisco Camps. Perdón, que me da la risa. Quizá Rajoy. Hombre, no parece una estrategia muy propia de alguien que va a cumplir su destino de ser presidente del gobierno como de carambola.

Lo único cierto es que un día un tipo llamado Ricardo Costa llegó a ser secretario general del PP en la Comunidad Valenciana. A partir de ahí me creo cualquier cosa.

jueves, 8 de octubre de 2009

Teen buzz, mosquitotone, zumbitone y los imbéciles

Hubo una vez un tipo que al parecer inventó un sonido imperceptible para los mayores de 30 años. Su intención era, no se lo pierdan, que los estudiantes pudieran escuchar el zumbido de su móvil en clase sin que el profesor se percatara. Ahora resulta que el cacharro se utiliza para "disolver" concentraciones humanas. Jóvenes, claro. Y que incluso hay quien va haciendo performance por ahí adelante para "provocar" el debate. La prensa, naturalmente, le da cancha y aparece la palabra botellón. Genial, oiga.

Me van a perdonar, pero no sé quién es más imbécil. Está bien, quizá el inventor. Para qué discutirlo.

Hombre, en su defensa podríamos decir que su objetivo era noble. Hay unos unos cuantos problemas de la humanidad que deben resolverse cuanto antes: el hambre, las guerras, las enfermedades, poder hablar por el móvil en clase...

En cuanto al de la performance, menos mal que no se ha enterado al parecer de que existen collares para perros que... en fin, para qué dar explicaciones. Vamos, que hay miles de artefactos con los que montar el sarao. Así que si le funciona el espectáculo tiene trabajo para años. Quizá éste sea el listo de la historia.

Y en cuanto a la prensa que le da cancha, a los políticos que salen a desmentir, y a los cabronzuelos que asocian estos juguetitos con el botellón (y mira que me toca las narices, pero ese es otro tema) pues hombre, no quiero faltar a nadie. Así que tampoco voy a poner enlaces, ni citar marcas comerciales.

Bueno, vale, lean aquí algo más. Y si tiene ganas de probar el estado de su oído (suponiendo que se fíe de estos tipos) pues entre aquí. Si es que yo tampoco tengo arreglo.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Política lingüística o marketing lingüístico

A pesar de mi incompetencia, intentar hablar otros idiomas me divierte. Aunque nunca he soportado que me obliguen a hablar una lengua determinada, ni siquiera el español. Sí, es curioso. En algunos sitios te obligan a hablar un idioma aunque te entiendan en otro. ¿Por qué? A veces por dinero, para qué engañarnos. Muchos viven del negocio. Otras por ideología, revanchismo social o histórico, qué sé yo. Entonces aparece la política lingüística. Y a jorobarse toca.

Las lenguas son tesoros culturales, pero si nadie las quiere usar sencillamente se mueren. Y en realidad es lo justo: pertenecen a la gente. ¿Qué se puede hacer para evitarlo? En realidad muy poco. Pero señores políticos (por muy democrático que sea su origen), señores activistas (por muy a favor que le soplen los vientos de turno), incluso señores vividores del negocio lingüístico, señores todos: con la obligación no van a largo plazo a ningún lado. Y menos aún en la globalizada sociedad en red.

Así que olvídense de leyes, luchas identitarias, lenguas vehiculares y demás mandangas, incluso no estaría mal (y ya sé que hoy es una utopía) que se olvidaran también del concepto mismo de idioma oficial.

Limítense a garantizar el derecho de las personas a hablar en la lengua que quieran, que ya es bastante, e inviertan en las industrias culturales para que aparezcan productos atractivos en el idioma más débil. Logren que haya buen cine, buenas canciones, buenos libros, buenos personajes, buenos sitios en internet, buenos medios de comunicación en esa lengua. En el peor de los casos, aun si fracasan, habrán elevado el nivel cultural de la sociedad. Y por el camino le darían pulmón a un sector que agoniza, al menos el tradicional, mientras se gastan millones en que una lengua sea odiada por unos, enarbolada como un martillo por otros, perseguida, despreciada o impuesta por atribuirle un significado político. Sustituyan, aquí sí, la política por el marketing, y el idioma se lo agradecerá. Un poco de confianza en las personas, y si no confían, al menos déjenles vivir.

martes, 6 de octubre de 2009

El futuro del cine europeo

Aunque no soy muy optimista por los mil peligros que acechan al cine europeo, lo cierto es que cada vez que participo como jurado en el festival de video universitario U-Frame me quedo impresionado con la capacidad creativa y de producción de algunas escuelas del continente, especialmente, para qué negarlo, de las alemanas Hamburg Media School y Filmakademie, capaces de superar directamente a las escuelas norteamericanas y a muchos productos profesionales.

No sólo se trata de productos bien filmados, interpretados, ambientados, sonorizados etc, sino que muestran una madurez narrativa sorprendente, con muchos más medios de los que cabría imaginar en un trabajo universitario pero también por eso mismo con más mérito pues logran involucrar a empresas importantes a la hora de fabricar unos cortos que al fin y al cabo no tendrán distribución comercial.

En Francia, en Israel, incluso en el mismo Portugal se está trabajando a niveles no demasiado distantes, de hecho, el año pasado el premio del festival lo recibió un film israelí (Roads, de la Universidad de Tel Aviv) y el premio de ficción fue para un trabajo alemán. Este año fue exactamente a la inversa. Grown UP (Yalda Gdola) escrita y dirigida por Dana Neuberg y Abendlied, dirigido por Frauke Thielecke (directora del corto ganador en 2008, Dunkelrot) y escrito por Florian Öller. Ojo a estos nombres. Pero sobre todo a los de los centros de formación

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