jueves, 31 de diciembre de 2009

El año de las redes en la Red

2009 ha sido el año de las redes sociales y la caída en picado del empleo en prensa escrita. 2010 traerá la definición del mapa de la televisión digital en España a corto plazo, y nadie dice ni una palabra de la radio digital. Si en el mundo de la comunicación se produce en el año entrante algo parecido al crecimiento de Facebook o Twitter será imprevisto, salvo que el libro electrónico o el prometido tablet de Apple provoquen reacciones en cadena. Quizá venga de la mano de las constantes novedades de Google, o quizá algún dispositivo, interfaz o software tipo iGuide. Los gurús no lo tienen fácil. O sí, al fin al cabo nadie suele comprobar el acierto de las predicciones. Eso sí, 2010 será un año magnífico. Seguro.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Raúl Baltar, el deporte y la resiliencia

Raúl Baltar podría protagonizar uno de esos reportajes que tan de moda han puesto las televisiones sobre españoles en el mundo o, mejor aún, de gallegos en el mundo, que era un programa más antiguo y que debió servir de inspirador para esta nueva oleada que inunda los canales nacionales y autonómicos. Baltar (nada que ver con los Baltar del PP orensano) es el presidente del Banco Exterior de Venezuela y antes lo fue del Banco Interamericano de Finanzas en Perú, uno de esos cerebros exportados que han sustituido a los emigrantes de las generaciones anteriores y que lleva años adaptándose a mercados locales con mentalidad global. Mercados latinoamericanos, donde la crisis es lo normal, y situaciones críticas puntuales mundiales, como la que hemos vivido desde el caso de Lehman Brothers, componen una ensalada con fuertes condimentos que si se digieren bien fortalecen el espíritu. Mencionaba hace unos meses a Ben Schneider, un autor que sostiene que los directivos de empresas latinoamericanas desarrollan una extraordinaria capacidad de resiliencia, la adaptación sin romper, con flexibilidad y moldeabilidad, a entornos inestables que ejercen una alta presión. Seguramente esta es una cualidad que tiene mucho de innata pero que, como casi todo, hay que fomentar. Y por eso me acordé de Raúl Baltar, un banquero gallego en la Venezuela de Chávez, que no juega al golf sino que corre marathones y participa en los iron-man. ¿Cuánto tiene que ver el deporte en la resiliencia? Probablemente todo, al menos cuando se practica a un cierto nivel. ¿Y cuántas personas reúnen estas características, incluso desempeñando cargos importantes, y apenas se dejan ver más allá de sus propios ámbitos personales? Quizá muchas más de las que pretenden hacernos creer los que se nos quieren presentar como irremplazables.

Ahora que las fusiones de las cajas de ahorros en Galicia han puesto de actualidad la cuestión de la edad máxima del director general (los nacionalistas apostaban por los 65 años, la Xunta por los 70) pensaba yo en cuántos gallegos como Baltar habrá esparcidos por el mundo, "jóvenes suficientemente preparados", con experiencia y cintura, capaces de relevar a una generación que no se quiere retirar y que está mostrando síntomas evidentes de inadaptación a nuevos entornos. A Raúl Baltar lo conozco, pero estoy seguro de que habrá al menos un puñado como él. Gayoso nació en 1931. José Luis Méndez, en 1945. Raúl Baltar, en 1963. Es la generación de Obama. Todo llega.

martes, 29 de diciembre de 2009

El fracaso de la TDT local

A punto de llegar el apagón analógico de las televisiones españolas, muchas demarcaciones locales de la TDT están quedando desiertas. Incapacidad de emitir, anulaciones de la concesión por parte de los tribunales, desencanto, crisis... las razones pueden ser variadas pero lo único cierto es que la oferta televisiva que el gobierno diseñó como si el audiovisual fuera una finca particular se puede quedar en agua de borrajas. Ni habrá tantos canales, ni habrá apenas interactividad, ni alta definición hasta sabe dios cuándo (en principio hasta 2015). Muchas voces advirtieron de que las bases que se estaban construyendo no eran las más adecuadas. Después vinieron los favores de Cuatro y la Sexta, el decretazo de la TDT de pago. Y las fusiones sobre las que ya empiezan a vislumbrarse las primeras consecuencias, como el supuesto desmantelamiento de Sogecable.

¿Y por qué ocurre todo esto? Puede que por incompetencia, para qué negarlo; muchos políticos creen que pueden moldear la realidad independientemente de la gente, de la tecnología, del relevo generacional. Pero no cabe duda de que también influye la capacidad de presión de quien más pierde con la fragmentación de las audiencias. Los grandes grupos de medios de comunicación de masas prefieren una situación en la que el número de emisores y de creadores de opinión sea lo más limitado posible. De ello depende su poder y su negocio. Así que si hay menos canales, mejor. Y si pactan con el Gobierno de turno tal o cual medida para que todo esté bajo control, mejor. Pero el mundo va por otros derroteros. Si la televisión no se moderniza mediante la TDT, lo hará mediante Internet. Y si quieren controlarla van a tener que quitarse la máscara y utilizar métodos similares a los chinos. Claro que siempre habrá quien lo vista de protección de algún derecho o de viabilidad de no se sabe qué.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Un juez dice que Internet no es un medio de comunicación social

En esto apruebas una oposición y ya eres. A veces te ponen un uniforme, otras te dan un birrete (figurado), otras una toga. Tu trabajo consiste en juzgar a los demás investido de autoridad (unos más y otros menos). Así es el sistema. Y no está mal pensado del todo. Se supone que con la oposición demuestras no sólo tu capacidad sino que además eres quien más mérito tiene de los que se compiten por la plaza. Pero ahora que a los profesores los evalúan los alumnos, deberíamos pensar también en los uniformados y togados que todavía pueden meter la pata sin demasiadas consecuencias. Por ejemplo, qué le pasa a un juez que le recurren todas las sentencias. Hombre a alguno lo inhabilitan cuando lo condenan por prevaricación, pero eso es otra cosa. Me refiero a esos pequeños disparates, las pequeñas arbitrariedades que a veces se filtran entre líneas en los fallos, incluso sin afectar directamente a la sentencia pero dejando ver ideologías, prejuicios o fobias individuales al margen del desempeño de su función.

Ahora han sido condenados unos periodistas por un asunto susceptible como tantos otros a interpretación, pero al margen de la propia condena en la sentencia dice el juez: "La protección constitucional al derecho a la información se refiere a los medios de comunicación social (televisión, radio o prensa escrita) pero, debe matizarse, Internet no es un medio de comunicación social en sentido estricto, sino universal". Honestamente creo que quien así se manifiesta desconoce el significado de casi todas las palabras de esa frase.

Así que aunque reproduzca aquí el artículo 20 de la Constitución española donde se protege en derecho a la información es posible que tampoco lo entienda, pero aún así, ahí va:

Artículo 20.

1. Se reconocen y protegen los derechos:

A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.

A la libertad de cátedra.

A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La Ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

3. La Ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.

4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las Leyes que lo desarrollan y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.

5. Solo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.

A veces algunos funcionarios debería recordar que sólo se diferencian de los demás por haber aprobado un examen y que quizás, hoy por hoy, no lo aprobarían si volvieran a presentarse.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Un tipo de hombre

Cuando uno va cumpliendo años empieza a tener la horrorosa sensación de que casi la totalidad de las personas que conoce encaja en una categoría donde antes ya ha clasificado a docenas o cientos de personas más. Son clichés, lo sé, un espejismo que forma el cerebro por pura simplificación del pensamiento, pero la sensación es inevitable. Es gente que te recuerda a otra gente. El típico (o como ahora dicen muchos, el mítico) empollón, el típico jetas, el pelota, el enamorado, el encantador, el estresado, el original (angelito mío), el antisistema, el trepa... yo qué sé. En realidad la experiencia te construye estereotipos más complejos y sutiles. A veces intuitivos. Por ejemplo, Díaz Ferrán, el presidente de la CEOE y el empresario de Air Comet y Marsans. No me digan que al verle, oírle y seguir un poco su trayectoria no les parece que encaja a la perfección en una de esas categorías que todos nos hemos construido. Me voy a ahorrar la denominación. ¿No les pasa lo mismo con Berlusconi?

sábado, 26 de diciembre de 2009

La niñas sí que quieren ser princesas



Una ya clásica canción de los ochenta, "Pongamos que hablo de Madrid", afirmaba que las niñas ya no quieren ser princesas. El éxito del fenómeno chic lit o chic flick viene demostrando no es cierto, que las niñas de los ochenta, de los noventa y de los dos mil siguen queriendo ser princesas aunque crezcan, se independicen, tomen la iniciativa y estén más liberadas que nunca. Tiana y el sapo, dicen, es la última película taquillera de Disney y la muestra de su adaptación a esta nueva realidad postfeminista.

Al margen de la receta mercadotécnica, que ya es suficiente síntoma de la realidad social, tampoco hay que rasgarse las vestiduras en exceso. Los niños quieren ser superhéroes, y el personaje suele requerir chica, así que por qué preocuparse si las niñas necesitan príncipes. Simbolice esto lo que simbolice, sumisión, triunfo social o placer, la reflexión debería centrarse más en nuestro propios sentimientos como adultos ante esa situación. Quizá nos encanta ver a nuestras niñas como princesas y a nuestros niños como superhéros, tan guapos y tan listos, tan merecedores de toda nuestra cartera, que no tanto de nuestro tiempo tan escaso. Y los regalos de Papa Noel o los que vengan de Reyes serán dignos de tan altos candidatos a la futura infelicidad del descubrimiento: ni pricesas, ni superhéroes, ni leches.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Internet local

Ahora le llaman hiperlocal o microlocal. Surgen nuevas herramientas que estrechan lazos de proximidad además de intereses (Askaro, por ejemplo o la geolocalización que tanto partido le saca, entre otros, Twitter), las anécdotas de los usos locales que determinadas tiendas le dan a las redes sociales invaden internet, desde la famosa panadería londinense que avisa a sus clientes cuando sale el pan caliente del horno, hasta las campañas clónicas indentitarias que nacen en los medios convencionales tipo "Vivamos como galegos" o la cerveza argentina Schneider o la canadiense Molson, cuya sorprendente similitud ya analizó la Coctelera hace nada menos que un par de años, y que se convierten en fenómenos virales con efectos muy superiores a los conseguidos por las propias marcas anunciadas, no digamos ya sus productos. Lo local parece ser el nuevo reto en la red, en realidad se redescubre, como se redescubrió en la radio, en la prensa, en la televisión. Tantas vueltas para acabar en el mismo sitio: en la conversación de la plaza del pueblo, con la misma falta de interés sobre temas lejanos que siempre salvo que los medios clásicos, incluso a través de nuevos canales, nos lo coloquen en nuestra agenda cotidiana de cháchara.

Seguramente está en la naturaleza humana, empezando por el idioma y las costumbres culturales, pero llevamos el territorio colgado del cuello, en nuestros temas, en nuestro humor, en nuestros miedos y preocupaciones, ¿por qué iba a ser Internet distinta? Si le quitamos la literatura y la capacidad de recuperar información documental, quizá nos demos cuenta de que tampoco cambiamos tanto.

martes, 22 de diciembre de 2009

El realizador de Ataque de Pánico, fichado

IGNOTO - MISION ALFA # 1 from Sonia y Miriam Albert Sobrino on Vimeo.


No sé si se acuerdan de Fede Álvarez Mirate, el realizador de Ataque de Pánico, que hace mes y medio conmocionó Internet. Pero hace unos días su vídeo se relanzó en miles de tweets y post y se ha visto ya más de un millón y medio de veces. ¿Que ocurría? Pues sencillamente que se conocía la historia de que el joven director ha sido fichado por Hollywood. Un millón de dólares para él y un presupuesto de 30 millones de dólares para su proyecto.

A veces invertir 300 dólares y sobre todo horas y horas de trabajo tiene su recompensa.

Hace unos días asistí a la presentación de un proyecto fin de carrera de Comunicación Audiovisual en A Coruña realizado por Miriam y Sonia Albert Sobrino. Aquí está parte del resultado. No me extrañaría nada que en unos pocos años las hermanas protagonizaran una noticia semejante a la de Fede Álvarez.

lunes, 21 de diciembre de 2009

iTunes como indicador de éxito

Zara es la App gratuita más descargada en iTunes desde que se publicó el pasado día 15. Si esta frase le suena a chino, no se preocupe demasiado, pero le puedo asegurar que significa muchas cosas. Por ejemplo:

1. Que el tirón de Zara es espectacular (nada nuevo) y que su renovada apuesta por los medios digitales, que hasta no hace mucho era ridícula respecto a su dimensión y cuota de mercado, promete convertirse en razonablemente vanguardista, de hecho tiene una segunda App, la de Zara Home.

2. Que un programa para el iPhone o el iPod Touch (eso es lo que es una App) de estilo de vida, no un juego ni una aplicación de redes sociales, o música o informática, es líder de descargas en un "store" como iTunes, lo que implica seguramente que el perfil de usuarios está cambiando.

3. Que esta aplicación de Apple, iTunes, utilizada al principio para gestionar música en los Mac e iPods, se está convirtiendo en otro indicador de referencia para medir la repercusión o el éxito de determinados productos mucho más allá de la propia música.

Desde hace tiempo los que nos dedicamos a seguir un poco Internet utilizamos todo tipo de herramientas de monitorización de webs, tipo Feedly, Alexa, Google Reader o Google Analytics, o incluso los más sofisticados WatchThatPage, Wisdomchange, ChangeDetection, ChangeDetect, Track Engine, Copernic Tracker, WebsiteWatcher.

Ahora habrá que fijarse también en algo tan sencillo como iTunes. Y honestamente, no se me habría ocurrido nunca.

domingo, 20 de diciembre de 2009

La esperanza del diseño periodístico



El rediseño de los medios impresos siempre se presenta como una modernización, una búsqueda de nuevos lectores, pero los editores sólo suelen aceptar los cambios por necesidades técnicas, cambios en la rotativa, en el sistema informático, un abaratamiento, una reducción de formato. Es decir, por una crisis, tanto en el sentido positivo como negativo de la palabra.

Pero en esas situaciones salen maravillas que todavía dan esperanzas al sector. No se pierdan si son aficionados al diseño periodístico este blog, si no se manejan bien con el inglés siempre pueden recurrir a la traducción automática de este enlace. Un magnífico trabajo el del NY Times Magazine. Ahora imagínenselo en digital, en interactivo, en pantalla táctil. Sigo pensando que es el futuro.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Belén Esteban y la espiral del silencio


La espiral del silencio es ya una clásica teoría de la comunicación (tiene 35 años y en este sector esto es "clásico") que fue elaborada por la politóloga alemana Elisabeth Noelle-Neumann. En esencia, sostiene que es menos probable que una persona manifieste su opinión cuando se siente parte de una minoría por miedo a ser marginada y que los medios de comunicación de masas refuerzan las opiniones de las mayorías de modo que van poco a poco acallando al discrepante. Si a esto le añadimos la evidente influencia de esos medios en la fijación de los temas que se debaten en la sociedad (como mantiene otra teoría ya clásica, la agenda-setting) y que los medios más dispersos siguen a los más concentrados (internet sigue a la prensa, la prensa a la televisión, la televisión a las dos o tres grandes agencias internacionales), pues nos encontramos ante un panorama nada alentador para la libertad de expresión, no tanto porque no exista la capacidad sino porque desaparezca la voluntad de expresarse libremente.

Dicho de otra forma, que la primera comparencia ante las cámaras de Belén Esteban tras su operación de cirugía estética sea un éxito de audiencia, incluso que ya lo fuera para la prensa del corazón y que se convirtiera en la noticia más leída de muchos periódicos digitales implica más que simple telebasura, metatelevisión o trivialización de los medios. Implica el silencio de miles, de millones de personas, implica la desaparición de la parrillas de programación de multitud de temas de interés para múltiples minorías. Mientras Belén Esteban arrasa, como tantas otras veces lo han hecho fenómenos similares, muchos pierden hasta el deseo de rebelarse, con tal de sentirse igual a los demás. Por cierto, igual que con el fútbol.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Fusiones de televisión

En pocas palabras.

En España la concesión de licencias para televisiones privadas en 1988 fue un pelotazo.

Permitir que Canal + fuera una canal codificado fue un doble pelotazo.

La existencia de dos plataformas de televisión por satélite, Canal Satélite Digital y Vía Digital, fue un total disparate político y económico.

Ya con anterioridad había sido un disparate político la aparición de televisiones autonómicas sin idioma propio. Todas, con o sin idioma propio, han sido un disparate económico.

Durante todos estos años se ha permitido la alegalidad de las televisiones locales.

La licencias de Televisión Digital Terrestre (TDT) pretendían reproducir el pelotazo, pero en realidad eran un regalo envenenado: demasiados canales, escasa audiencia y tecnología casi obsoleta o elemental (sin apenas interactividad, sin alta definición).

Permitir la TDT de pago (Gol TV y lo que vendrá) fue buscar soluciones a base de decretazo.

Permitir que Canal + se reconvirtiera a Cuatro y conceder una nueva licencia, la Sexta, sí fueron sendos pelotazos. Esos pelotazos se acaban de materializar ahora con sus respectivas fusiones con Telecinco y Antena 3.

El 3 de abril de 2010 se producirá el apagón analógico porque caducan las concesiones de los canales analógicos. Sólo cinco años después, en 2015, todo volverá a cambiar con la alta definición y sencillamente se estará llegando cinco años tarde.

Y mientras tanto la televisión por cable, por adsl y por internet sufrirá sus propias convulsiones, sus propios pelotazos, sus propios disparates. También habrá fusiones, en este caso de operadoras.

Vamos tan lentos en los procesos, que las empresas pasan aprietos, no se genera la industria que debería y la audiencia se decepciona, aunque en el corto plazo los listos siguen haciendo caja con estas operaciones de canales concedidos, compras de derechos, fichajes estrella y fusiones.

En otros países las cosas no van por ahí. Y los estadounidenses siguen controlando los contenidos y produciendo los grandes éxitos.

Al final, no han sido tan pocas palabras.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Decanos


Si usted estudió en la Universidad española antes de los noventa, cuando las aulas estaban masificadas y los créditos eran sólo cosa de los bancos o de los títulos de las películas, quizá se escandalice ante este estilo de decano de Facultad que sale en el vídeo, un tipo sin corbata, descamisado, que dice tacos y recurre a la provocación para que alguien le haga caso. Los decanos de hoy en día son elegidos por la junta de su Facultad, pero ni tienen demasiado peso en la política de su Universidad ni demasiada capacidad para influir en los profesores, personal administrativo y alumnado del centro. Así que nada más lejos de esos decanos del pasado, distantes e ilustrísimos representantes en la Facultad del poder establecido. Aunque siempre hay sujetos a los que el cargo se les sube a la cabeza, lo habitual es que los decanos actuales sean personas bastante descreídas en medio de una administración que les pide cosas delirantes, en plena transformación del sistema universitario, unos departamentos que tratan de imponer sus conveniencias al margen de las titulaciones e indiferentes a los intereses de los alumnos, y la constante negativa a sus solicitudes de profesorado, medios técnicos, espacio para docencia, etc. Y entonces sólo les queda el derecho a la pataleta, aprovechando que un acto público, una invitación, unas palabras aparentemente protocolarias. Alguien las graba y se suben a la red. Y en apenas unos días consigue miles de visionados. No cambiará nada, pero Juan Carlos Mejuto, decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Vigo, se habrá quedado a gusto. Y a muchos nos ha encantado.

martes, 15 de diciembre de 2009

70 años de diseño de producción

Con el septuagésimo aniversario de "Lo que el viento se llevó" (Gone with the wind) se celebran también los setenta años de la presentación pública del diseño de producción. Fue en esa película la primera vez en la que apareció el concepto en unos títulos de crédito. No era para menos, significaba el reconocimiento a un trabajo esencial en la realización de una superproducción, en realidad de cualquier producción cinematográfica que se precie. William Cameron Menzies fue el primero en figurar, pero naturalmente ni fue su primer trabajo ni seguramente fue el primer diseñador de producción. Que ¿qué es un diseñador de producción?, pues según Gil Parrondo, quizá el mejor de los españoles, poco más que un simple decorador, pero realmente el mucho más, es quien se encarga, en palabras de Stanley Fleisher de todo aquello que se ve en una película, que no se mueve, y que generalmente está desenfocado.

No quiero aburrirles, sólo les voy a citar algunos nombres por si no los conocen, porque merecen ser conocidos: Cedric Gibbons, Henry Bumstead, Ken Adam, Richard Sylbert, Dante Ferreti, Alan Starski, Dean Tavoularis, Santo Loquasto, Wynn Thomas, Nigel Phelps, Anton Furst, Alexandre Trauner... esto sin entrar en televisión, donde el trabajo de los diseñadores de producción de series como 24, Lost, Heroes, CSI, etc, ha reforzado las señas de identidad del producto hasta hacerlo inconfundible. En realidad, el diseño de producción es tan importante que sin él las películas no serían lo mismo.

El ordenador de Zapatero y otros cacharros

Cuando a mediados de los ochenta se informatizaban las Redacciones de la mayoría de los medios de comunicación, especialmente la prensa, se hablaba de que por fin los "talleres" iban a dejar de condicionar a las empresas informativas y que el peso del negocio iba a caer por completo en los contenidos, en los periodistas. Al fin y al cabo, a la audiencia se le vendían contenidos no papel, ni radios, ni televisores. Pero pasaron los años y los talleres se reconvirtieron o directamente se transformaron en departamentos de red, de aplicaciones, de programación (informática, no de programas de televisión), de telecomunicaciones. Las entonces nuevas tecnologías de la información se revelaron un business mucho más espectacular que la propia información, y los gestores se deslumbraban con grandes inversiones en cacharros cuando muchos pensábamos ingenuamente que por fin crecerían las redes de corresponsales, el tiempo para la elaboración de las noticias, las posibilidades de practicar el periodismo de precisión.

En el mundo de la educación está pasando desde hace un tiempo lo mismo. Cuando creíamos que las tecnologías para aprender iban a facilitar el trabajo de enseñar, a hacerlo más eficiente, cuando imaginábamos que estudiantes y profesores utilizarían los ordenadores para mejorar los contenidos y reforzar los métodos y los procesos educativos, resulta que la Administración se limita a invertir en cacharros, en comprar portátiles, pizarras electrónicas, enchufes, cables y, con suerte, conexiones de red. La situación es tan grotesca que hasta una administración da dinero para comprar notebooks y otra no lo quiere porque provoca miopía, y otras se devanan los sesos sobre si los cacharros deben regalarse, subvencionarse, prestarse, quedarse en clase o entregarlos a las familias, discuten qué hacer con quien los rompa, cómo alimentar las baterías, cómo mantener el principio sagrado de igualdad...

Será que gastar dinero en cacharros resulta mucho más rentable políticamente, más concreto, más palpable, y que hacerlo en los contenidos parece evanescente, etéreo, como el humo.

El gobierno español improvisó de un día para otro una partida para dotar de ordenadores a todos los alumnos de determinados cursos. Otros gobiernos, incluso equipos directivos o rectorales de centros de enseñanza de todos los niveles han caído en la misma tentación: ponemos pizarras electrónicas en todas las aulas, o pantallas de plasma por los pasillos, o creamos televisiones universitarias, o plataformas de teleformación.... Y ni un euro para los contenidos, para la creación de equipos humanos, para su formación, para la experimentación. Una pena. Soy periodista y profesor. Tenía que haberme dedicado a la venta de cacharros.

lunes, 14 de diciembre de 2009

La agresión a Berlusconi

De acuerdo, hay imágenes de excelente calidad. La galleta no llega a la vis cómica del zapatazo a Bush, pero tiene su morbo ver a un mandatario europeo tan controvertido con la cara partida. Tampoco es un merengazo, había sangre. Y además está la eterna cuestión de la seguridad de gobernantes cuando se rodean de multitudes. Así que, lo admito, raro sería algún medio no aprovechase este material. Pero, qué quieren que les diga, en mi humilde opinión no deja de ser un tipo de periodismo bastante trivial, complaciente con el espectáculo, bobalicón.

Los informativos se han llenado de este tipo de noticias bobaliconas, como conversación de ascensor. Muchos sucesos, algún cotilleo aunque sea disfrazado de deportes (genial si aparecen amantes tetudas), el frío, o el calor, o la lluvia, sobre todo si afecta a la sede central del medio de turno (en España, para qué engañarnos, si nieva en Madrid es primera plana), reportajitos de sociedad o cultura monos, con un osito gracioso, una adicción a las compras, un catedrático explicando el fenómeno, algún estreno cinematográfico generalmente norteamericano (que Hollywood necesita apoyo, el pobre) o algún chascarrillo o algo lírico sobre internet o una exposición.

Claro que a lo mejor siempre ha sido así, o puede que cada vez nos estén narcotizando más. O simplemente me estoy haciendo mayor y ya no disfruto del periodismo de varietés como antes.

domingo, 13 de diciembre de 2009

De Apple, Nokia y el tamaño





Si Apple y Nokia fueran españolas, probablemente no podrían enzarzarse en los tribunales por el robo de patentes porque a las empresas españolas les resulta tan complicado patentar y creen tan poco en la investigación como fuente de negocio que sencillamente no lo hacen. "Tiran palante" y ya está, habitualmente pensando sólo en mercados locales. Apple y Nokia son dos empresas que se han refundado a sí mismas varias veces, que han readaptado su modelo de negocio y su tecnología, que han sido pioneras de éxitos y fracasos tanto como seguidoras revolucionarias. Ahora, al margen de su disputa telefónica, Apple y Nokia llegan "tarde" al sector de los libros electrónicos. Y la cosa tiene su aquel.

Veamos. Nokia ha fabricado papel, caucho, cables, radiotransmisores... su entrada en el mundo de la telefonía era casi natural y así se convirtió en uno de los pioneros de la telefonía móvil, detrás de Motorola. Desde sus principios siempre pensó en el mercado internacional (Finlandia tiene menos población que Cataluña), y siempre en el desarrollo tecnológico como motor de la empresa. En paralelo, se desarrollaron los PDA y los sistemas operativos específicos. Aunque Nokia tuvo la oportunidad de aliarse con Microsoft, desarrollo su propio sistema, el Symbian. Ya era un poco tarde, pero lo hizo muy bien y le funcionó. Hasta que llegó Apple.

Apple se creó, como Nokia, por un motivo tecnológico, hasta lanzó su primer "ordenador", el Apple I, antes de constituirse la empresa como tal. Después vinieron los otros Apple, el Apple II del 77, considerado por muchos como el primer ordenador personal y con ventas millonarias, el Apple III y el Apple Lisa (el primero con interfaz gráfica y ratón) que fueron sendos fracasos, y por fin el Macintosh. Pero ya IBM se había convertido en líder mundial de la informática. El Mac resistió, pero llegó Microsoft. El negocio de los ordenadores evolucionó del hardware al software. Apple sacó unos de los primeros PDA, el Newton, y el primer "notebook", el eMate, diez años antes de que el mercado estuviera preparado para ellos. También fracasaron. Y en esto lanzó el iPod. Y después, el iPhone. Llegaba tarde, el mercado estaba inundado de reproductores mp3 y teléfonos móviles. Pero lo hizo muy bien y le funcionó.

Nokia ha tenido que "copiar" (lo dirán los tribunales) el estilo iPhone, incluso ha sacado su propio netbook. Apple ha tenido que "copiar", directamente, el sector: los teléfonos, o mejor, los cacharros donde se puede hacer casi todo y se meten en los bolsillos.

Así que tenemos dos empresas innovadoras, que cuando son pioneras revolucionan el mundo (incluso con fracasos económicos que les obliga a readaptarse) y que cuando son seguidoras aún son mejores. Hasta ahora, la guerra de las pantallas era en tres frente: televisores, ordenadores y móviles, cuestión de tamaño, entre otras cosas. Ahora llega una tercera pantalla: la del libro digital. Y el tamaño vuelve a ser importante. Nokia y Apple tardan en reaccionar. Pero confío que en cuanto lo hagan, y los rumores inundan la red, ofrezcan lo mejor del mercado.

Yo quiero un pantalla que se pueda guardar en el bolsillo pero de 8 o 10 pulgadas, entre 20 o 25 cm de diagonal, que el tamaño lo marque el uso, como un libro de bolsillo, o como una agenda profesional, incluso que se pueda doblar. No será todavía el futuro inminente para estas compañías, pero...

Ahora, y ya para rematar, imagínense que en esto surge una empresa pequeña, nueva o casi nueva, que piensa grande, en global. Y que investiga. Y que patenta. Pongamos, no sé, Blusens. Y que con el libro digital diese el campanazo. En este sector todavía existen los sueños.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Quiero paz, el mapa de la violencia


Descubrí la página quieropaz.org por casualidad. Su forma de presentar el mapa de los delitos en Venezuela me resultó tan espectacular como espeluznante. Venezuela, Brasil, México, El Salvador... por no hablar de Irak, Afganistán, Somalia... los europeos somos incapaces de entender la dimensión de esta violencia cotidiana, brutal. Los muertos de las favelas, de los ranchitos... nos llegan en forma de estadísticas o de películas puntuales, como Cidade de Deus o Tropa de Elite. Con el mapa de quieropaz, podemos ver las pequeñas historias actualizadas casi en directo. Atroz.

viernes, 11 de diciembre de 2009

El deber de conocer la lengua

La Constitución española en su artículo 3 dice que el castellano es la lengua española oficial del Estado y que todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. Nunca he entendido por qué tienen el deber de conocer la lengua. ¿Y si no cumplen con ese deber?, ¿se les multa, se les mete en la cárcel, se les quita la nacionalidad? ¿Qué nivel de conocimiento es el mínimo para que no le hagan todas esas cosas horribles?

Ahora dicen que el Estatuto de Cataluña se ha atascado en el Tribunal Constitucional sobre todo por el concepto nación y el deber de conocer el catalán. Si el concepto de nación ya es bastante discutido, el deber de conocer una lengua española que no sea el castellano pone a mucha gente nerviosa, la misma que no se inmuta o simplemente considera lógico el deber de conocer un idioma si es el suyo.

No me estoy refiriendo al sistema educativo, donde se puede exigir claramente un determinado dominio idiomático de la lengua que corresponda para adquirir un título o un certificado.
Mi asombro es que se decida que sea un deber de conocimiento por el simple hecho de ser ciudadano. Mira que hay deberes que una persona debería atender, anda que el ser humano no se ha entendido a lo largo de la historia sin necesidad de tan concretas obligaciones lingüísticas tan rápidamente incluidas en los grandes texto legales. En cuestiones de idioma, lo que ha provocado los problemas ha sido no reconocer el derecho de las personas a hablar su idioma tanto como obligarles a hablar algo que no quieren. La verdad es que viendo estos dobles raseros, no sé si en este país tenemos mucho arreglo.

jueves, 10 de diciembre de 2009

El lip dub de Quebec y decir que todo es gratis


En el mundo del audiovisual en concreto y en el de los contenidos digitales en general se está produciendo un fenómeno curioso: mientras unos productos presumen de elevadísimos presupuestos, tipo los más de 200 millones de dólares de Avatar, de James Cameron, otros presumen exactamente de lo contrario.

La primera estrategia es la tradicional: pague por disfrutar de este contenido porque ha sido carísimo, una verdadera superproducción, un espectáculo grandioso.

La segunda es la más peligrosa y engañosa: no pague nada o pague por ver lo ingeniosos que somos, cómo elaboramos productos divertidos con cuatro euros, mucha imaginación e incluso muy poco tiempo.

Este es el caso del video de los alumnos de Comunicación de la Universidad de Quebec. Respondían a una convocatoria de la universidad alemana de Furtwangen que consistía en realizar una vídeo Lip Dub, es decir, un vídeo en el que la gente hace que canta, en un plano secuencia, en otras palabras, sin cortes, y en el que se mostrase la actividad divertida de los estudiantes al margen de estudiar. El de Quebec es el que ha tenido más éxito en la red, e incluso su making of, pero no es el único.

Ocurre que el marketing viral necesita aparentar que se hace con pocos medios y uno de los argumentos más repetido para hablar del vídeo es que se ha realizado en 2 horas y 15 minutos. Seguro que en algún sitio habrán dicho que gratis.

Aunque el material utilizado sea de la Facultad, aunque la steadycam y la cámara sean relativamente baratas, aunque los chavales hayan colaborado de forma gratuita, incluso sin contar con los derechos de "I gotta feeling", aquí habrá dos horas y cuarto de realización pero muchas más de planificación, de formación, en definitiva, de trabajo.

Como el resultado es simpático y desenfadado, parece que cualquiera puede hacerlo. Pues comprueben que no todas las universidades participantes han conseguido el mismo efecto.

Tampoco piensen que planificar todos los movimientos, animar a la gente, atrezzar y vestir, organizar y mover la cámara así es gratis. Cuesta esfuerzo, paciencia, motivación, vocación. Esto no es barato, no se confundan.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Las nuevas gafas de Google



Google está en plena campaña de lanzamiento o relanzamiento de productos. Ahora acaba de presentar Google Goggles, un sistema con el que puedes tomar una foto con tu móvil, subirla al buscador y te encuentras con información de todo tipo relacionada con la imagen. Una herramienta que puede simplificar la vida del turista digital y que ofrece un interfaz de uso muy simple comparado con los complejos sistemas de audio y videoguías basadas en códigos numéricos y conexiones locales más o menos tradicionales o lo más modernos códigos QR. Naturalmente, quien dice una foto de un paisaje, cuadro o monumento dice también una imagen de cualquier cosa que ponga a prueba al buscador: etiquetas, productos, envases, vehículos, personas.... Si dejamos volar la imaginación podría desaparecer hasta el documento nacional de identidad, cualquiera podría retratar nuestra identidad digital en segundos con sólo tomar una foto.

Añádale a esto las también ahora presentadas herramientas de traducción o las de búsqueda en tiempo real, en este último caso un claro contraataque al buscador de Microsoft, Bing, y que por fin parece haber conseguido que los resultados de las búsquedas incorporen lo que los periódicos, blogs o redes sociales están publicando en ese mismo instante.

Así que la próxima vez que le hagan una foto, además de sonreír, piense. Pueden estar haciéndole una radiografía en toda regla, en varios idiomas y en tiempo real. Me estoy poniendo muy nervioso, qué tontería, ¿verdad?

martes, 8 de diciembre de 2009

Ausencias informativas

Acabo de leer un artículo inédito de los profesores Miguel Túñez y Melitón Guevara sobre las ausencias en la agenda informativa de los medios de comunicación y no he podido dejar de relacionarlo con el caso de la activista saharaui Aminatu Haidar. Ni he podido tampoco evitar relacionarlo con la simple disposición de las páginas de internacional de los diarios españoles.

El caso es que, excepciones al margen, resulta tan obvio la ausencia de realidades de enorme magnitud, tanto desde el punto de vista geográfico como humano o temático, que no sé muy bien en virtud de qué nos creemos gente más o menos informada. Por concretar, no es que no exista el Sáhara para los españoles, es que no existe prácticamente África, nada de Oriente que no sea el conflicto judeo-palestino y atentados en Irak o Afganistán, gotas coloristas de Japón y cuatro pinceladas de China o India, nada de Oceanía, un poco de América Latina (poquísimo), nada de Canadá, nada de Escandinavia, casi nada de Europa oriental, en realidad muy poco de Portugal, ni una línea de Teruel o de Palencia... Dirán ustedes que tenemos mucha información sobre Estados Unidos, hombre algo de Nueva York, Washington o Los Angeles, pero del resto del país tampoco es como para echar cohetes, aunque sea la actualidad internacional que más eco recibe de medio mundo.

Y todas estas ausencias que nos dan la sensación de que Nueva York y la Unión Europea son el mundo, bueno Manhattan, París, Londres, Berlín y Berlusconi. El resto no existe. Nada nuevo, al menos en los últimos cuarenta o cincuenta años. Pero sí existe internet, ¿no? La red lo iba a cambiar todo, las realidades ausentes iban a estar, y están, al alcance de un click. Y sin embargo muy pocos le dan a ese enlace, muy pocos hacen la búsqueda pertinente. Tiene que venir alguien, como siempre, y montar el pollo para llamar la atención, una sola persona en huelga de hambre, una sola persona delante de un tanque, una sola persona inmolándose. Su vida vale unos días de atención. Después volvemos a nuestra agenda, nuestra limitada agenda.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Un buen ejemplo de periodismo impreso digital



Esto empieza a parecerse mucho a cómo me gustaría leer el periodismo impreso en una pantalla.

Sólo le pediría que el tablet tome más como referencia la tinta digital que el ordenador portátil, que no devore batería, que se pueda leer en la playa y con una interactividad muy semejante a la del ejemplo.

El reto está en que esos contenidos son más caros de elaborar, verdaderamente multimedia, totalmente convergentes: el nuevo periodista tendrá que ser, si esto sale adelante, más profesional que nunca.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Aguacero de albóndigas estereoscópicas

Pues por ahora sigue sin convencerme en cine estereoscópico, sí, el de las gafitas por mucho que haya mejorado la técnica. Pesan, quitan demasiada luminosidad, y narrativamente la tercera dimensión sigue sin aportar absolutamente nada. Pasada la primera sorpresa del novato, todo parece reducirse a que te lancen cosas a la cara. Claro que afecta la película que veas, y yo vengo afectado por ver "Lluvia de albóndigas" (Cloudy with a Chance of Meatballs).

Una buena historia original se convierte en una mezcla de Jimmy Neutron y el Laboratorio de Dexter. El guión pretende hacer una parodia del cine de catástrofes, pero directamente se excede hasta la ridiculez, en una prolongación del final sin sentido; carece de subtramas y no dedica ni un mal guiño a los padres. Los personajes, planos, sin el menor atisbo de conciencia social respecto al hambre en el mundo; machistas (de la peor escuela, la que elimina los escasos papeles femeninos a una madre que desaparece como por arte de magia aunque al final te enteras de que ha muerto, o en la que la chica es una becaria mona de generosas caderas que naturalmente acabará con el prota...). La animación, amaderada, con texturas simples, dirección de arte sosa, sin detalles. Sólo el cuento original de Judi Barret y un par de recursos clásicos, del estilo que el problema se resuelva al final con una cuestión aparentemente anecdótica presentada al principio, no la convierten en un episodio cualquiera de Cartoon Network.

Y claro, esto no lo arregla el 3D esteroscópico, en todo caso lo estropea. Porque los creadores se obsesionan con sacarle partido y el dinero que deberían haber dedicado a que los alimentos que llueven del cielo no parezcan sacados de una tienda de Imaginarium de plásticos que parecen, pues lo dedican a diseñar escenas que justifiquen ese lanzamiento constante de objetos a las butacas.

Si la lucha contra la piratería pasa convertir las salas en una suerte de Futuroscope o incluso en una inmensa "CAVE" de realidad inmersiva o aumentada, será una lucha perdida. En realidad el cine será quien salga perdiendo y volverá a quedar en atracción de feria, como cuando lo inventaron.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Desnudo o vestido


Tenía yo pendiente hacer un comentario sobre el experimento de la revista Men's Health. Dos portadas. ¿Cuál venderá más? Todo un ejemplo de estudio de mercado. Los datos serán esclarecedores. O no.

Quiero decir, en teoría cuando el marketing recurre a la investigación experimental es porque pretende descubrir la relación causa-efecto eliminando en la medida de lo posible otras hipótesis que puedan explicar los resultados.

Dicho de otro modo, imaginemos que vende más la portada sin camiseta. ¿Se podrá concluir que todos los modelos masculinos deben salir así o sólo si se trata de deportistas, o sólo si se trata de Casillas?, ¿venderá más ejemplares a los hombres o a las mujeres, se controlará el sexo del comprador o su orientación sexual?, ¿afectará algo que el titular "5 detonantes del estrés" esté por encima o por debajo del titular "Esquí sin lesiones"?... Divertida cuestión y a la vez muy seria. En realidad, aunque parezca mentira, muy pocos medios de comunicación se dedican a analizar con seriedad sus resultados de audiencia, van tirando día a día e interpretando los resultados como buenamente pueden. Por eso la iniciativa, aunque sea tan chorras como una simple camiseta, es digna de elogio.

Hace unos días salió publicado en prensa un artículo titulado "Ellas, desnudas; ellos, vestidos". Pues bien, el caso de Men's Health podría confirmarlo. Esto es pura ciencia. O no.

viernes, 4 de diciembre de 2009

El control de la Red

Los autores deben cobrar. Los internautas tienen derecho al intercambio gratuito de archivos. Internet no puede, ni debe, estar controlada por gobiernos locales. Ni mucho menos comisiones políticas ni nadie que no sea un juez puede clausurar una web. El modelo de negocio de los contenidos digitales, la famosa monetización (qué palabro) de proyectos en la Red pasa, al menos a corto plazo, por dos caminos:

1. Los micropagos tipo iTunes, para entendernos, es decir, el usuario puede aceptar de buen grado el contenido de calidad si el precio es adecuado a esa calidad: un diario en papel cuesta un euro, en e-book no puede costar más de diez o 20 céntimos; una película en el cine cuesta entre seis y ocho euros, en la red tiene que costar uno o dos euros. Porque la distribución la pagan los usuarios cuando compran sus ordenadores, sus móviles, sus routers, sus cuotas mensuales de telefonía. Y los productores se evitan muchos gastos de impresión de copias, de transporte, incluso directamente de fabricación.

2. Que las operadoras paguen a quienes generan tráfico de datos, porque de esos datos vive su Adsl o su cable, por eso el cliente paga más ancho de banda, por eso quiere estar conectado. Es el sector de la informática y de las telecomunicaciones el que está haciendo su agosto con los contenidos digitales. Son a la Red lo que las empresas papeleras al mundo editorial, los simples fabricantes del soporte, no pueden ser los que se lleven todo el dinero.

El control de la Red no favorece a nadie, ni siquiera a los autores. No es el control del top manta, con redes de esclavistas y explotación de la miseria, sino el control de la vida moderna. Es como pretender que la gente no se preste libros, que no haya periódicos en los bares, como el disparate, por desgracia real, de cobrar a un negocio por tener una radio encendida. Ese no es el camino, esto no es una guerra contra la piratería, es la identificación de quien se queda con la principal ración del pastel y apretarle para que lo reparta con quien le proporciona la materia prima: los autores.

Claro que es más fácil ir contra el común de los mortales. Sólo que el coste político tendrá que evaluarse. Cada vez es más alto. Por eso el presidente Zapatero ha desautorizado a la ministra González-Sinde, aunque ahora lo niegue.

Y es que los autores que no se dan cuenta de quiénes son los que verdaderamente se aprovechan de su trabajo (las operadoras) y se convencen de que con la represión contra el usuario conseguirán algo tienen razón.

Conseguirán desaparecer.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Ilion y Planet 51

A pesar de la crisis general y particular, resulta evidente que algo está cambiando en el cine español cuando en un mismo año se estrenan dos películas que superan los cincuenta millones de euros de presupuesto: Agora y Planet 51. Acabo de ver la segunda y me he quedado asombrado de la calidad alcanzada por la producción. Realmente me lo pasé estupendo y di por bien empleados los seis euros de la entrada. No tiene nada que envidiar a cualquiera de las superproducciones norteamericanas a las que estamos acostumbrados y reconozco que acudí a la sala preparado para lo peor después de las durísimas críticas que publicó la prensa estadounidense.

Pero lo mejor del asunto es que esta película es el primer trabajo de una productora, Ilion, con vocación de permanecer y continuar trabajando en ese nivel hasta ahora reservado para Pixar y Dreamworks. Y la crítica se ha cebado con la única aportación creativa que no es española: el guión de Joe Stillman, responsable entre otras cosas de Shrek o de algunos episodios de las series El Rey de la Colina o "Beavis and Butt-Head" del peculiar Mike Judge.

El resto del trabajo artístico, empezando por la dirección y la producción, el diseño de personajes y escenarios, los efectos visuales, los diálogos, los gags, la animación... son esencialmente españolas y el hecho de que esa parte del trabajo tenga una calidad no discutida ni siquiera por la autodefensiva prensa yanqui no es fruto de la casualidad.

En primer lugar, los productores ejecutivos de Ilion, los hermanos Pérez Dolset, son jóvenes empresarios de éxito siempre vinculados a los contenidos digitales. Son propietarios de la empresa de videojuegos Pyro Studios (Comandos) y LaNetro Zed. Estos éxitos son lo que les ha permitido la credibilidad como para crear Illion y mantener el tipo en las negociaciones internacionales con las distribuidoras, a pesar de que el estreno de Planet 51 (inicialmente titulada Planet One) se retrasó año y medio, con lo que ello implica desde la perspectiva financiera.

En segundo lugar, la empresa se ha nutrido de profesionales también muy jóvenes pero con una formación que naturalmente no es casual y una trayectoria en sus respectivos campos más que notable. Algunos son relativamente populares, como el humorista Luis Piedrahita, otros son técnicos de efectos visuales reputados en el sector como David Caeiro, que ya ha trabajado para Dreamworks o la gallega Dygra, para la que también han trabajado animadores como Miquel Cabot o expertos de primer línea en rigging setup como David Blanco. Jorge Vigara, por ejemplo, ha participado también en el Lince Perdido, igual que Iker de los Mozos o Alberto Corral. Dicho de otro modo: los profesionales existen y tienen su trayectoria, sólo es cuestión de que las empresas se consoliden y que puedan pensar en los mercados internacionales.

Contar con plantillas estables no es fácil, requiere pulmón económico, enlazar proyecto tras proyecto, organización y las famosas I+D+i, investigación, desarrollo e innovación, pero no sólo para la tecnología sino también para el contenido, el guión.

Ilion se está metiendo de lleno en un proyecto de estas características y su segundo largo ya está en marcha, con "el desarrollo experimental de herramientas y tecnologías para su aplicación en el ámbito del cine, mediante el diseño de prototipos, realización de pruebas experimentales y complejos sistemas para la animación en 3D", explica la productora.

Planet 51 llevaba recaudados ayer más de 29 millones de dólares en USA y casi tres millones de euros en España, en total al parecer ya han superado la cifra de 40 millones de euros en todo el mundo. Si esto es así habrá Ilion para rato. Y eso es una excelente noticia para la industria audiovisual española. Es decir, las cosas bien hechas son rentables.

Ahora que se cuestionan las ayudas del cine, no estaría de más que los planes Avanza, y demás programas de I+D+i empiecen a darse cuenta de que el guión es imprescindible para que la tecnología pueda seguir desarrollándose. Quizá la próxima entrega de Ilion cuente con un guionista europeo o español y todavía sea mejor que Planet 51. El resto del equipo ya lo tienen.

martes, 1 de diciembre de 2009

Cine B

Paul Naschy ha muerto y con él un símbolo del cine español que, criticado por muchos, sólo ha pretendido entretener pensando en pequeño a la hora de la producción y en grande a la hora de la exhibición. Toda una rareza. En IMDB figura como actor en 95 películas o series, como guionista en 41, como director en 14 y como productor en 3. Era un trabajador del cine en el sentido industrial aunque formase parte del lado artístico. Un profesional reconocido y admirado del cine de serie B.

Qué etiqueta tan increíble, desde Bogart a John Wayne, desde George A. Romero a Tarantino o Rodríguez. Si en este país se hiciera más serie B, si hubiera menos artista engreído e indocumentado y más currantes realistas, a lo mejor a estas alturas tendríamos una auténtica industria audiovisual.

Alto, a lo mejor los hay, a lo mejor los ha habido siempre. Viven del cine, mejor o peor. No son famosos, ni prestigiosos, simplemente hacen películas. ¿Les suena, por hablar de veteranos, Jesús Franco, o, por hablar de los jóvenes, Carlos Atanes? Quizá sí conozca a Jaume Balagueró, Rec fue una excepción de esto que se llama serie B o Z, no importa, pero es cine. Paul Naschy era eso: puro cine.

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