domingo, 31 de enero de 2010

El cierre del Bulli, caramba

Esto es un pequeña tontería de domingo, pero estaba pensando que algo raro pasa en la prensa para que un cocinero, por prestigioso que sea, anuncie el cierre temporal de su restaurante, el mejor del mundo, pero un restaurante al fin y al cabo, para dentro de nada menos que tres años, largo me lo fiáis, y se haya convertido en una campaña de publicity o, en cristiano, publicidad gratuita con planas y planas de todo tipo y con minutos y minutos de televisiones y radios.

Este hombre será un crack de los fogones, pero en lo que es un verdadero monstruo es en la promoción. O los monstruos son los que deciden convertirlo en no sé qué. Bueno, al menos este hombre es un número uno en lo suyo. Y los medios son una fábrica de ídolos, a veces totalmente vacíos, auténticos monigotes.  Ferrán Adriá no. Se merece la fama, quizá, que nunca he sido muy de idolatrar a nadie, y su nombre mueve imagen de España, de Cataluña, de cultura gastronómica, de buen vivir, de los placeres de la opulencia y el bienestar. No es, qué sé yo, Belén Esteban.

Pero con la que está cayendo en lo económico, en lo social, en lo político, que los focos iluminen de modo tan exagerado el cierre temporal de un negocio que no es precisamente la General Motors (por el empleo, lo digo, claro) pues como que resulta una verdadera pasada. Sólo un dato: 1.680 referencias en Google con la búsqueda literal "cierre del Bulli". Hala, yo también contribuyo. Qué le voy a hacer.

sábado, 30 de enero de 2010

No es sólo la jubilación

Que la edad de jubilación suba a los 67 es casi lo de menos. La esperanza de vida ha crecido, las condiciones físicas y mentales son mejores. En muchas profesiones incluso es una edad temprana para el retiro. Lo importante políticamente es que se engañe. Y que demográficamente no se haga nada por intentar cambiar la tendencia de envejecimiento. Y económicamente que sólo se afronte el problema desde una perspectiva financiera, contable. Y que aparentemente no se monte la marimorena. A pesar del paro, a pesar de que la inmigración ha dejado de venir. Ahora somos pobres. Además de tontos.

Si no conseguimos que la gente vuelva a tener descendencia a los 25 años en vez de los 40. Si no logramos que vuelva a estar de moda ser independiente de los padres aunque no tengas dónde caerte muerto, compartiendo piso, de alquiler en el extra extrarradio, incluso de vuelta a los pueblos, que Zara está en Arteixo y es global, hombre, que se vive mucho más barato en localidades de 5.000 habitantes que en las de 500.000 ó 5.000.000. Si no convencemos a la gente de que en la tierra también hay riqueza, que la agricultura puede ser rentable y moderna. O que no hay por qué encontrar empleo sino trabajar, emprender, crear. Que el mundo no se acaba en la punta de nuestra nariz, que las oportunidades hay que buscarlas, que el planeta se ha empequeñecido y casi todo está a un click, a una llamada de teléfono e incluso aún tratando con pesadísimos átomos, en lugar de bits, es posible moverlos de oriente a occidente en 24 horas. Que se puede y se debe trabajar tanto como estudiar, incluso que se pueden hacer las dos cosas durante toda la vida, aún estando retirado, o trabajar gratis a cambio de aprender, o aprender gratis a cambio de trabajar. ¿Se imaginan que ocurriría si alguien pusiera el servicio social obligatorio? ¡Qué horror políticamente incorrecto! O que los padres dejaran de tener la obligación de mantener a los hijos a los 16 años o que estos tuvieran que trabajar en hospitales, residencias, juzgados, guarderías, ambulancias, limpieza, matenimiento... como antes se hacía el servicio militar... o que los cuatro millones de desempleados se pusieran a hacer algo....

En un país que se permite tener tantas manos y tantos cerebros desperdiciados, tanta tierra y tanta juventud en barbecho, pensar que prolongar la edad de jubilación dos años soluciona algo, incluso desde el punto de vista de caja o, más profundo aún, de seguridad social, en el amplio sentido del término, es como combatir el cáncer con aspirinas y tiritas. Tenemos problemas muy serios. Y los que deben solucionarlos están de broma.

jueves, 28 de enero de 2010

iPad: marketing, prensa y vida digital



Veinticuatro horas después de la presentación del iPad, leídos centenares de artículos, reportajes, valoraciones, comentarios y críticas, muchas críticas, se pueden hacer unas valoraciones aparentemente al margen que, sin embargo, me parecen mucho más importantes que las características de este reproductor multimedia o gran iPod Touch.

La primera es que hemos asistido desde la perspectiva del marketing a una espectacular utilización de los medios sociales y de Internet en general con un momento crítico: la presentación de Jobs. Y la Red aguantó. Twitter no se cayó como tantas otras veces a pesar de que sus Trending Topics, en pleno estreno de nuevas capacidades, se vieron inundados por términos como iPad, Apple, AppleTablet, etc. Aguantaron los sitios desde donde se veía la presentación en streaming, o en fotos con comentarios, aguantaron las webs de Apple con su inmediata actualización, aguantó la búsqueda en tiempo real de Google, los bloggers nos lanzamos como locos a escribir artículos de todo pelaje, la conversación (el buzz) fue global, instantánea, y la audiencia interactiva se ha convertido en una realidad ante un fenómeno comercial y relativamente elitista. Si la campaña para la generación de la expectación fue perfecta y se superó con éxito el momento crítico, queda ahora por ver qué ocurre en estas semanas previas al lanzamiento en tiendas. Estoy seguro que buena parte del fenómeno crítico estaba, si no previsto, al menos contemplado. Y asistiremos a un verdadero caso de estudio para las escuelas que impartan técnicas de marketing digital. Va a ser todo un placer estar pendientes del proceso.

La segunda de las valoraciones es que de inmediato muchos  hemos visto el artilugio como un posible camino futuro para el mercado editorial y en general de los contenidos de pago, de micropagos, para ser exactos. No hacía falta ser un genio para replicar el modelo iTunes en todos los ámbitos. Pero faltaba el dispositivo de agradable experiencia de uso que nos habitúe a entrar en las iTiendas primero a mirar, después a tomar cosas gratis y recibir facturas de cero euros cada mes en casa, y, tarde o temprano, empezar a picotear. Quizá la cosa funcione más en países como Estados Unidos y menos en países como los PIGS (Portugal, Italia, Grecia y España). Pero si el iPad sirve para jugar, ojear y hojear, si lo puedes tener en la cocina, en el sofá o en la cama, como un elemento de ocio y lectura, un buen día uno descarga un juego para los chavales (a los que les encantará jugar con el iPad, eso seguro) y otro día acaba cayendo una película de Disney, tarde o temprano caerá un best seller. Para mí, la prueba de fuego será la compra del diario o de la revista en el iQuiosco. Naturalmente la clave estará en el precio y en la oferta. Suscribirse a un periódico en papel cuesta 399 euros y te regalan un televisor. Señores editores, ahórrense el papel, la rotativa y la distribución (ya lo sé, es un proceso lento) y sustituyan el televisor por un iPad. Y al año siguiente, dejen el ejemplar a 25 céntimos. Y piensen en el pastel de la nueva publicidad, de la conversación (el buzz). Micropagos, micropagos, son la penúltima esperanza.

Y tercera y última valoración, por no extenderme, es el nuevo paso en la "vida digital", por cierto cada vez más "dactilar". Los ebook están haciéndose un hueco como un gadget diferente que, viendo cosas como el iPad, sólo tienen el camino del abaratamiento radical. Pero es que el iPad, sí, ese iPod Touch grande con el que no se puede editar vídeo, ni hablar por teléfono, ni hacer fotos, ni se recarga por energía solar, ni tiene alta definición en progresivo, ni es multitarea, resulta que es un cacharro con el que los que ya tienen de todo o los que no tienen ni ordenador, ni smartphone, ni netbook, ni PSP, ni DSi, pueden entrar de lleno en esa vida digital, con esa experiencia de uso al parecer agradable. Un nuevo cacharro en casa, bonito, regalable. Para los que quieran un tablet pc, el Archos 9. Para los que cambiaron su mp3 por un iPod o su Nokia por un iPhone, para todos los que realmente usan su ordenador para twittear, ver fotos y pelis, estar en Tuenti o Facebook, leer la prensa, gestionar el correo y la agenda, y ver vídeos de YouTube, realmente no necesitan más que el iPad. O algo semejante, que tampoco tardará tanto en salir, ya lo verán.

miércoles, 27 de enero de 2010

iPad, entre otras cosas, para la prensa



Las acciones de Apple bajaban durante la presentación del esperado iPad. Según los críticos, no es más que un iPod Touch o un iPhone en grande. Sin embargo cumple prácticamente todos los requisitos que al parecer demandaba el mercado, desde el tamaño de la pantalla, hasta la batería de larga duración (10 horas) o las aplicaciones de juego, consumo y trabajo, pasando por el precio base: 499 dólares (geniales con la maniobra de intoxicación diciendo que no bajaría de los 1.000). Como hoy sobrarán los comentarios en Internet, no quiero entrar demasiado en las generalidades: en principio le auguro éxito, nada más.

Pero no quiero dejar de comentar la especial mención a la prensa que hicieron en la presentación. A falta de conocer la experiencia de usuario, la apuesta por un interfaz moderno para la prensa escrita debería suponer el espaldarazo definitivo a los periódicos mediante suscripción. Apple presentó iBook, una aplicación semejante a iTunes, en realidad el quiosco es una mera extensión. El New York Times se veía, como es lógico, maravillosamente bien en las imágenes. ¿Pagaría usted un precio, que evidentemente debería ser más reducido, por su periódico en el iPad?, ¿Podrán los periódicos "regalar" un iPad a los nuevos suscriptores, en vez de vajillas, televisores o bicicletas?. ¿se pondrán al menos los editores a investigarlo?. Tengo la sensación de que hoy se ha presentado el primer soporte capaz de enamorar al lector de prensa digital de pago, si es que existe. Sigo pensando que debería tener la posibilidad de convertir la pantalla en algo parecido a la tinta digital, para que la batería dure días en vez de horas, y se pueda leer en la playa, bajo el sol, sin problemas. Pero lo demás, en un análisis apresurado, parece cumplirlo. A ver si alguien se anima para que se frene la agonía del periodismo. Perdón, de los periódicos.

El pacto social por la educación

El debate se abre. Bien. Es imprescindible. Aquí está el primer borrador de la Propuesta-pacto social por la educación. Algunas cosas son obvias. Otras me gustan, como las constantes menciones al dominio de una lengua "extranjera", especialmente el inglés, y a la formación como un proceso cotinuo. Aunque quizá también sean obvias. Me llama la atención que no cambien el que al acabar el 4º curso de Educación Secundaria Obligatoria el alumno obtenga el título de Graduado. Porque también le llamarán Graduado a los titulados universitarios (les gusta la palabrita). Y me parece interesante que se planteen alternativas a repetir cursos o que se incida en una mayor individualización de la enseñanza, algo clave que debería estar más al alcance que nunca aunque sólo sea por la reducción de la natalidad. Estoy totalmente a favor de la transversalidad y la movilidad, aunque levantará sarpullidos.

En cuanto a las Universidades,  dice cosas generales como:

"...deben adaptarse a las nuevas necesidades socioeconómicas" o que "la formación de nuestros titulados y la producción de conocimiento a través de la investigación son funciones esenciales de las Universidades, las cuales deben participar en la mejora de la competitividad y el crecimiento de nuevos sectores productivos altamente innovadores con el fin de favorecer el cambio de modelo a una economía sostenible basada en el conocimiento.  La Universidad ha de generalizar conocimiento con espíritu emprendedor, fomentar la transformación de los resultados de la investigación y de las patentes en actividad productiva. Ha de ser agente y motor de desarrollo local y territorial de su influencia, facilitar que estos conocimientos y resultados de investigación y estos desarrollos generados se trasladen a la sociedad."

Suena bien, quizá demasiado genérico, pero no está mal.

Tampoco está mal que se pretenda profesionalizar más a los equipos directivos de los centros y facilitar su autonomía. Aunque aparece una propuesta que será controvertida:

"En 6º de Educación Primaria y en 3º de Educación Secundaria Obligatoria se realizará una evaluación de diagnóstico, por parte del Instituto de Evaluación, a todos los estudiantes que estén cursando las respectivas enseñanzas, del grado de adquisición de las competencias básicas correspondientes. Esta evaluación tendrá carácter formativo y orientador para los centros, el profesorado, las familias y el
alumnado".

Y tampoco pasará inadvertida la siguiente propuesta: "Favorecer la libertad de elección de las familias, en el marco de la programación de la administración educativa, facilitándoles una adecuada información sobre los proyectos educativos de cada uno de
los centros públicos y privados concertados de su correspondiente ámbito territorial". La sombra del idioma planea.

Fantástico lo de "promover la cultura del esfuerzo, la exigencia y la responsabilidad personal y reconocerlos e incentivarlos", aunque será controvertido que 4º de la ESO tenga dos perfiles: uno para Bachillerato y otro para FP.

Ojo con las propuestas sobre profesorado, porque tiene tanto de cuestión educativa como laboral, muy bien lo de "Realizar campañas para aumentar la consideración social del profesorado, reconociendo y valorando su labor como elemento indispensable en nuestra sociedad".  Pero si un catedrático cobra menos que un encofrador, mal vamos.

También se habla de dotar de mayor transparencia, eficacia y seguridad jurídica los ahora oscuros (esto es mío) procedimientos de verificación de títulos universitarios de Grado, Master o, y de los sistemas de acreditación del profesorado. De regular el Doctorado, que se está convirtiendo en una especie de casa de locos, de incentivar la internacionalización, el emprendimiento, la creación de empresas, de becas... bien.

Pero sobre todo, tachán, se trata de un intento de estabilidad normativa. Como todos los anteriores, claro, pero a ver si ahora hay ese gran pacto al menos entre los dos partidos mayoritarios. ¿Con qué dinero? La pregunta de siempre, con el mismo porcentaje de PIB que el resto de la Unión Europea. Eso está por ver.

De cualquier forma, adelante con el debate. El acuerdo es urgente.

Sin Internet

Mi adicción a la tecnología está relativamente controlada, pero ayer me quedé sin Internet en casa, no sé si hoy cuando llegue Telefónica habrá restablecido el servicio (cosas del rural, aunque sea metropolitano) y me está resultando curiosa la ansiedad que me provoca la avería. 

Esto me ha llevado a pensar en las prioridades de mis suministros domésticos, los que pago por recibo, quiero decir. Y he llegado a la conclusión de que después de la electricidad y del agua, Internet se ha convertido en la principal prioridad. Ni el teléfono ya sea fijo o móvil, ni la televisión, ni siquiera la recogida de basuras, ni los servicios de la comunidad de vecinos. Ya puestos, ni siquiera quedarme sin coche. Prácticamente nada (si la luz y el agua se pueden considerar nada, claro) me molesta más que quedarme sin la Red. Llevo catorce años acostumbrado a ella. Quizá no tengo tan controlada la adicción como yo creo.

Lo curioso es la cantidad de gente que ni se le pasa ya por la cabeza que esto pueda ocurrir. Me refiero a que estés sin Internet, o sin móvil. Te envían un mensaje y si no contestas se molestan. Ellos, a su juicio, te han avisado, te han dejado una nota en un lugar donde "obligatoriamente" tienes que pasar. Y resulta más increíble aún que esa mentalidad exista ya en la Administración, en las empresas, en los jefes, en los compañeros, en los alumnos y profesores, incluso entre gente con perfil tecnológico mínimo, vamos, que sabe usar cuatro cosas de su ordenador y todavía no entiende muy bien donde está físicamente Internet, por decir algo. 

No sé si esto tiene marcha atrás, pero definitivamente yo me estoy poniendo tenso. Me quedo sin Internet el día que Apple anunciará, se supone, su tablet. Realmente empiezo a pensar que soy imbécil. Si usted está de acuerdo, por favor no me lo haga saber. Muy agradecido. 

lunes, 25 de enero de 2010

La Universidad blandita

La Universidad de Sevilla ha dado una de esas marcha atrás que tanto gustan ahora a los políticos, como hizo el Gobierno con el decreto de Internet.  Sí pero no, no pero sí, malentendidos, problemas de forma, no es para tanto, lo explicaremos mejor, etc, etc. Pero la chusca historia hispalense sólo es un ejemplo más, un caso llamativo por aireado de algo mucho más serio que se está instalando en la Universidad española y posiblemente en todo el sistema educativo. Lo malo es que todo el mundo parece de acuerdo en lo pernicioso del proceso y aún así sigue extendiéndose como un virus, no sé si pedagógico, político o realmente ideológico. Parte del problema lo conocemos todos: falta de autoridad, desprecio al esfuerzo personal, igualitarismo académico (los mejores son iguales a los peores, los alumnos son iguales a los profesores) y por tanto reducción de la exigencia, exceso de garantismo, de comisiones administrativas, de democracia mal entendida... Pero otra parte de ese problema resulta menos obvia y va haciendo mella tanto en el sistema como en los individuos. Por un lado, los profesores dimiten de sus funciones esenciales o, lo que es peor, acaban con problema psicológicos. Y los alumnos...

Los alumnos no representan la única razón de ser de la Universidad, pero son la primera. Su formación, no como profesionales (para eso está la FP), sino como personas con los conocimientos suficientes en su área para cumplir un papel social que va mucho más allá de un oficio por prestigioso que parezca. La Universidad debería formar elites, aunque ahora la elite se haya masificado. Y los alumnos.... los alumnos quieren aprobar, como siempre ha sido, quieren prácticas profesionales, quieren derechos aunque no los ejerzan demasiado, quieren rentabilizar al máximo su esfuerzo, quieren que se les motive positivamente (la motivación negativa la odian, no son tontos) y, como estudiantes, quieren aprender. Mayoritariamente jugarán el papel de contrario al profesor, por muy de colega que este vaya, es el "enemigo", el obstáculo que hay que vencer, el arbitrario, para que, al final, un título certifique que lo han conseguido. Como el recluta "vence" al sargento instructor: superando todos los desafíos que le ha planteado.

Lo malo es que si los profesores dimiten, si el sistema se reblandece, si hay que demostrar que un alumno ha copiado, si el profesor es tanto o más evaluado que el estudiante con implicaciones laborales y salariales, si "cumple" con su trabajo porque aprueba a todo el mundo y nadie se queja, si, en definitiva, todo se convierte en una coladera, el alumno obtiene un título que sabe que no demuestra nada y sabe que los demás lo saben, desde el profesor que mira para otro lado, hasta el que contempla la posibilidad de contratarlo, pasando por los compañeros. Logran un título y pierden la autoestima, no se sienten capaces, no han superado ningún reto, sólo ven el alivio de dejar atrás el trámite.

Y de pronto están frente al abismo.

Ya no hay seis convocatorias. Con suerte te dan dos oportunidades y si no te vas a la calle, chaval, qué te has creído. Ya no vale copiar, ni reclamar, ni evaluación continua, ni defensor del estudiante, ya no hay motivación positiva ni igualitarismo, ni buenismo, ni colegueo. O vendes, o al paro; si la cagas se muere el paciente, colega, o el inocente se va al talego, letrado; o te meten una demanda por derecho al honor, reportero agresivo; o un puro de unos cuantos kilos por plagiar (aunque no te vean la chuleta), querido creador; o Hacienda te cierra el chiringuito porque esto de la contabilidad es muy serio, criatura; y no te digo nada si se te cae el edificio o el puente, flamante ingeniero o arquitecto, etc, etc, etc.

¿Los estamos preparando para eso?, ¿estamos preparándolos para enfrentarse a la frustración, al capricho del cliente o del jefe, a la necesidad de no equivocarse?, ¿los preparamos para tomar decisiones, para asumir riesgos, ejercer el liderazgo, para ser innovadores?

No digo yo que haya que convertir la Universidad en un campo de instrucción con fuego real, pero alguna pista americana debe haber, porque lo que se encuentran al salir es la guerra de todos los días, la vida real. Si no lo hacemos, o espabilan por su cuenta (que la mayoría lo hará) o se los comerán con patatas.

domingo, 24 de enero de 2010

Up in the air, lo último de Jason Reitman

Jason Reitman tiene sólo 32 años y ha dirigido, entre otras, tres películas, Up in the air, Juno y Thank you for smoking (Gracias por fumar) que me han impresionado y apenas había reparado en él.

Gracias por fumar (2005) me pareció de una inteligencia fuera de lo común, aunque teniendo en cuenta que trataba de un portavoz empresarial, un particular jefe de comunicación, atribuí mi simpatía a razones de proximidad profesional: soy una especie de friki de las películas de periodistas, he digirido una tesis sobre mujeres periodistas escrita por Olga Osorio que a mi juicio (qué voy a decir) es excepcional, y en general disfruto con el "subgénero" en todas sus variedades. El guión es absolutamente brillante, con un sentido del humor inteligentísimo y un componente de crítica social fresca y a la vez formal muy rara de ver.

Juno (2007) me sorprendió, sólo me había hablado bien de ella una persona cuando la vi. Era una historia curiosa, un tratamiento diferente de una realidad tan vieja como la de un embarazo de una adolescente. Pero, y no reparé en ello, el guión no era de Reitman. Y la realización no me pareció tan llamativa como para fijarme en él.

Ayer vi Up in the air por el Globo de oro, por George Clooney (había señoras en el grupo) y casi por casualidad. No por Reitman. Al poco de empezar no pude dejar de acordarme de Gracias por fumar. El personaje de Clooney podría estar interpretado por Aaron Eckhart, o viceversa. Esos diálogos, esa descripción de la realidad con cinismo y a la vez amabilidad, las curiosas relaciones personales, la puesta en escena, las subtramas (genial la historia de "las fotos con las fotos" de la hermana y el futuro cuñado del protagonista) las sonrisas e incluso las risas provocadas tanto por los diálogos como por los planos y el montaje... todo parecía tan cuidado que hasta se disculpaba el evidentísimo product placement de American Airlines, Chrysler Sebring, Hilton, Hertz, Omega, etc. (los productores saben que será una película descargada y hay que rentabilizar también la audiencia que no pasa por taquilla, aunque costó 25 millones y lleva ya recaudados más de 75). Se notaba la presencia de un realizador y de un guionista, en este caso el mismo Reitman.

Después la película se me cayó un poco, supongo que por una concesión al público chick flick que tantas entradas compra, con vestido de novia y romanticismo de consumo, pero no pretendo hacer aquí una crítica a la película, sino destacar el tipo de película y al tipo que está detrás. Y es que al salir de la sala, Reitman se me ha consolidado como un descubrimiento, perdón por la tardanza, de uno de los directores jóvenes que siguen demostrando que el arte de contar historias no precisa 3D.

No dejen de verla, que, aunque lo parezca, no he destripado el final. Sobre todo si vuelan con cierta frecuencia. O si trabajan en una empresa donde se producen o se pueden producir despidos, o donde se replantean cada cierto tiempo que la informática y la juventud pueden cambiarlo todo. O si tienen una mochila muy pesada sobre su espalda que les impide moverse con libertad en sus vidas. O si la tienen demasiado liviana. O si han asistido a una charla motivacional. O si creen en la media naranja o en las tarjetas de fidelización, las dietas, los ligues de hotel, la huida, la lata y la liberación que supone un viaje de trabajo. Arriba, en el aire la vida se ve de otra forma. Es la magia de Reitman. Lo seguiré en su próximo trabajo. Ya me he aprendido su nombre.

sábado, 23 de enero de 2010

Modern Warfare 2 frente a Avatar



Hace unos días se conocía que el videojuego Call of Duty Modern Warfare 2 había superado la barrera de los mil millones de dólares en venta. La carrera con Avatar como el último intento de la industria cinematográfica para demostrar que aún le queda mucho antes de desaparecer, como dicen los agoreros, es de lo más interesante. Ambos son productos ligeros desde una perspectiva artística, ambos tienen violencia, rollo, digamos, yanqui, espectacularidad y montones de tecnología. El juego no tiene película y la película tiene videojuego, pero desde un punto de vista industrial presentan dos grandes diferencias:

1. La producción de Modern Warfare 2 ha costado cinco veces menos que Avatar y no ha contado ni con una centésima parte de su promoción.

2. La experiencia de ocio de Avatar se acaba a las dos horas cuarenta minutos, la del juego dura horas y horas.

Quizá no son cosas comparables, pero ¿se imaginan lo que logrará la industria del videojuego cuando otros inversores se den cuenta de la rentabilidad y las producciones alcancen la dimensión de Avatar?. El futuro del sector será espectacular.

jueves, 21 de enero de 2010

A vueltas con los idiomas

Estamos en Galicia a vueltas con el problema del idioma. Imposible al parecer hablar del tema sin pasión, si prejuicios, sin un montón de carga afectiva o desafectiva, sin intención partidista. Mi lengua madre es el castellano, pero por cierto espíritu de rebeldía y por diversión me gustó estudiar gallego. Lo hablo muy mal, pero mucho mejor que cualquier otro idioma con el que intento comunicarme. Me gustaría hablarlo mejor, y ser mejor usando el castellano, y hablar más idiomas, y adelgazar, y viajar más, y disfrutar. Al fin y al cabo estamos a principios de año, el momento de los propósitos.

Pero me siento un bicho raro.

Me pone muy nervioso el concepto mismo de lengua oficial y me indigna la obligación de conocer un idioma que tienen los ciudadanos de algunos países por el hecho de serlo (como los españoles). Hay 6.000 idiomas en el mundo, poco más de un centenar son oficiales, y países como Estados Unidos, Reino Unido, México, Suecia o Australia no tienen idioma oficial. Y no por eso carecen, al parecer, de identidad nacional.

Aunque a mí la identidad nacional también me pone nervioso. Hay quien quiere confundir la idea de idioma y nación o pueblo, como el pueblo alemán de Hitler, pero los idiomas se pasan por el forro las fronteras.

Bueno, los idiomas no. Las personas.

Son las personas las que importan, no los idiomas. Son las personas las que tienen derechos, no los idiomas. Son las personas las que se mueren, no los idiomas. Una lengua es un tesoro cultural, pero son las personas las que deciden si lo malgastan o lo desprecian. Allá ellas. Para mí, quien desprecia un idioma es un ignorante. Pero quien desprecia a una persona por hablarlo es un imbécil, o algo peor. Es alguien malo. Y quien usa los idiomas como arma arrojadiza para lograr el poder, también. Alguien malo y peligroso.

Los idiomas no tienen problemas, los sufren y lo provocan las personas. Creo que nadie tiene derecho a que le hablen en su lengua y que tiene todo el derecho del mundo a hablar el idioma que quiera. Creo que la gente que se quiere entender, se acaba por entender. Creo que para un Estado, a poco que pueda, gastar parte de su presupuesto en que la gente se entienda es un buen negocio y que una Administración tiene mil maneras de conseguir que nadie sea marginado por su lengua.

Creo que si las madres (sí, las madres) deciden que un idioma se transmita, no hay forma de impedirlo, ni con dictaduras, ni con colegios, ni con capones, ni discriminaciones positivas o negativas.

No creo en la política lingüística sino en el marketing lingüístico, identificar lo que quiere la gente y dárselo, dale prestigio a la cultura de la gente, no la impongas, no te vengues de los capones que te dieron a ti, no hagas que nadie reniegue de su origen, todos son dignos. Y deja que los idiomas evolucionen, las normas deben adaptarse a los hablantes, no al revés. Existe el castrapo, el spanglish, el cheli o el koruño, o ese inglés internacional que tan nerviosos pone a los puristas. Como hay quien cree que una hamburguesa es americana, o no distingue el pa amb tomaca (pan tumaca) de la pizzeta, ni maldita falta que le hace. Dejemos las disputas lingüísticas a los lingüistas, que como son sesudos científicos tardarán un poco más que las masas en quemar banderas o en exigir idiomas únicos. Al fin y al cabo sostienen que para el desarrollo futuro del pensamiento humano es imprescindible la diversidad idiomática. Seguro que tienen razón. Y así, a la vez, se les mantiene el negocio, que se lo merecen hombre, que los idiomas son divertidos, sólo es cuestión de luchar contra la pereza y dejar de hacerlo contra las costumbres de los demás. Ánimo, que estamos a primeros de año. El momento de los buenos propósitos, no de provocar guerras.

PD: Y perdón a los que de verdad tienen problemas. Nosotros, al parecer, estamos tan sobrados de desarrollado bienestar occidental que nos los inventamos.

miércoles, 20 de enero de 2010

El derecho a copiar en la Universidad

Tengo pendiente de lectura un libro que promete: La fábrica de la ignorancia, la Universidad del "como si", de José Carlos Bermejo Barrera. Al parecer, dice unas cuantas verdades de una institución que vive una crisis preocupante.

Estos días se ha difundido la soberana estupidez garantista de la Universidad de Sevilla que impide a un profesor retirar el examen a un alumno que está copiando.

Y lo peor es que el ministro de Educación ha venido a templar gaitas.

Pero lo auténticamente desastroso es que la tendencia es a empeorar. ¿Por qué?, pues no sé si por simple idiotez, por política o por alguna teoría conspirativa. Lo único cierto es que hay culpables. No es el sistema, no es el ambiente, no es el sino de los tiempos. Hay personas que hacen tan extremadamente mal su trabajo que sólo podrían ejercerlo en la Universidad. Pública, naturalmente. En la privada estarían en la calle. Con toda probabilidad.

martes, 19 de enero de 2010

Globos de Oro: me quedo con Halle Berry



Perdón, pero estaba viendo la gala de entrega de los Globos de Oro, y apareció Halle Berry. Pero también me interesaban los premios.

Como saben, los Globos de Oro son los premios que cada año entrega la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood, y para mí siempre han tenido el aliciente de mezclar cine con televisión, algo que no es muy "académico" pero sí muy real desde la perspectiva del público. Tanto, que su emisión supone un éxito de audiencia.

Sólo quería poner aquí la lista de premiados y hacer un pequeño comentario para acordarme.

PREMIO CECIL B. DEMILLE A LA TRAYECTORIA: Martin Scorsese. Los premios de trayectoria suelen ser incuestionables. Este no iba a ser una excepción

MEJOR PELÍCULA: Avatar. Aún no la he visto. Quizá esta tarde, o mañana. Ya la he visto. Un perfecto ejemplo de por qué para los americanos el cine es una industria y no un arte.
MEJOR DIRECTOR: James Cameron (Avatar)

MEJOR ACTRIZ: Sandra Bullock (The Blind Side). También pendiente.
MEJOR ACTOR: Jeff Bridges (Crazy Heart). Ehmmm.

MEJOR PELÍCULA COMEDIA O MUSICAL: The Hangover (Resacón en Las Vegas). Se me pasó.
MEJOR ACTRIZ DE COMEDIA O MUSICAL:  Meryl Streep (Julie & Julia). Bueno...
MEJOR ACTOR DE COMEDIA O MUSICAL:  Robert Downey Jr. (Sherlock Holmes). La veré.
MEJOR ACTRIZ DE REPARTO: MoNique (Precious) ...
MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA: La cinta blanca ...
MEJOR GUIÓN: Up In The Air ...

Acabo de recordar por qué los Globos de Oro me provocan tanto estrés: no he visto el noventa por ciento de los premiados, tengo que trabajar más.

MEJOR ACTOR DE REPARTO: Christoph Waltz (Inglourious Basterds). Lo mejor de la película, sin duda.

MEJOR PELÍCULA ANIMADA y MEJOR BANDA DE SONIDO: Up. El mejor inicio de una película de animación de la historia.

¿Y en televisión? Seguro que habré visto más cosas, me dije:

MEJOR SERIE DE TV - DRAMA: Mad Men, qué voy a decir, soy un adicto a esta serie.
MEJOR ACTRIZ DE TV - DRAMA: Julianna Margulies,  The Good Wife. Pendiente
MEJOR ACTOR DE TV - DRAMA: Michael C. Hall,  Dexter, serie que también obtuvo un premio por actor de reparto. La he visto poco.

MEJOR SERIE DE TV - COMEDIA O MUSICAL: Glee. Ni idea.
MEJOR ACTRIZ DE TV - COMEDIA O MUSICAL: Toni Collette,  United States Of Tara. Tampoco
MEJOR ACTOR DE TV - COMEDIA O MUSICAL: Alec Baldwin, 30 Rock. Creo que hace un excelente trabajo, aunque cualquiera otro de los nominados podría haber ganado.

Entre que los españoles no se han llevado nada y que acabo de ver la ceremonia con ansiedad, creo que lo mejor, sin duda, ha sido la Berry.

lunes, 18 de enero de 2010

Pilar Rubio, Amstel y la originalidad publicitaria



Otro anuncio de cerveza en la línea de Molson o "Vivamos como galegos" de Gadis. Sólo que sin mensaje territorial identitario, simplemente de "género", si me permiten la expresión. Hombres "contra" mujeres. Nueva originalidad. Con las grandes campañas que ha dado Amstel. Una lástima. Y mira que hasta tenían ojo para escoger a sus modelos. Por ejemplo, Pilar Rubio:



Todos tenemos un pasado, y el trabajo de otros que nos inspira.

domingo, 17 de enero de 2010

Intercomunicadores en motos y leyes obsoletas



Entre las múltiples leyes que se redactan, no para ser cumplidas, sino para que puedan utilizarse en contra del administrado cuando sea menester se encuentra la de la prohibición de conducir motos con esos pequeños sistemas intercomunicadores bluetooth que sirven para escuchar el GPS, al acompañante o (para mí una verdadera locura) el teléfono móvil. Como la norma está escrita hace años, podría parecer que la tecnología la había dejado obsoleta, como llevar luces de repuesto en los coches con faros xenón, por poner un ejemplo. Pero resulta que la DGT ha dejado claro que no, que deben multar a cualquier motorista porque el altavocillo, del tamaño de una moneda grande o una ficha de casino, aísla como lo harían unos auriculares en un turismo.

Es verdad que una moto se conduce algo más con el oído que un coche, pero no demasiado. Un buen casco aísla lo mismo que una carrocería. Claro que dentro del turismo hay excelentes aparatos de radio y música, reproductores de DVD y hasta de televisión, teléfonos con manos libres, y hasta cuatro ocupantes que pueden atronar con sus gritos al conductor. Así que en una moto se oye más el tráfico. Siempre. Incluso con el intercomunicador.

Pero es que además el intercomunicador, especialmente conectado con un GPS, facilita la conducción, alerta si se sobrepasa la velocidad máxima, aporta seguridad con escasa visibilidad, permite incluso comunicarse entre dos motos que circulan no demasiado lejos lo que puede ser vital en caso de viajar en grupo. Lo saben bien en las autoescuelas, donde se utilizan para las prácticas de los futuros motoristas. Y lo sabe bien los agentes de Tráfico. Las unas y los otros son los únicos exentos de la prohibición. Los demás, o renunciamos al progreso o nos arriesgamos a ser multados.

Mi única esperanza es el sentido común del funcionario, principalmente Guardia Civil o Policía Local, que sabe mejor que nadie lo que es conducir y qué comportamientos sí son peligrosos para la circulación. Lo lamentable es que no les consulten a la hora de redactar o actualizar normas.

sábado, 16 de enero de 2010

Investigar en comunicación

Las Ciencias de la Información y de la Comunicación comenzaron en España en el tardofranquismo, hijas de las escuelas de periodismo y cine en el terreno formativo y de una curiosa mezcla de corrientes teóricas con desigual desarrollo en la Europa Oriental, la Occidental, Estados Unidos y Latinoamérica en lo científico.

La primera generación de catedráticos de periodismo, comunicación audiovisual y publicidad está por tanto jubilándose después de una trayectoria de cuarenta o cincuenta años, docenas de facultades en funcionamiento, momentos de optimismo científico y momentos de parón. Por sólo citar algunos nombres, es la generación de Desantes, Aguinaga, Martínez Albertos, Benito, Gubern o del fallecido anteayer, Antonio Fontán y tantos otros.

Se consiguieron muchas cosas pero quedan todavía muchas pendientes. Quizá una de las más graves es el reconocimiento del campo de la comunicación como una ciencia social con su código Unesco propio o la existencia de publicaciones científicas de máximo nivel internacional. Estas carencias suponen poco peso específico en el reparto de los fondos públicos de investigación, dificultad en el desarrollo de proyectos de envergadura y escasa relación con ámbitos tecnológicos e incluso de carácter experimental. Es decir, investigación teórica, mucha ensayística, poca vinculación con el mundo profesional o la industria.

Con las distintas reformas universitarias y la propia multiplicación de universidades había demasiada faena interna como para dedicar a esta cuestión más esfuerzo del imprescindible. Por si fuera poco, una parte de los profesores e investigadores seguían trabajando o colaborando en periódicos, televisiones, radios o empresas publicitarias,  tenían suficiente actividad en los medios de comunicación como para no acabar de considerarse científicos en estricto sentido. Seguramente esa es a la generación a la que pertenezco yo.

Pero hace ya, digamos, diez años, que se ha incorporado a la Universidad española una nueva generación de investigadores, que han estudiado en las pequeñas universidades no masificadas de la LRU, con la estructura actual de Departamentos y su correspondiente sistema de meritoriaje o carrera académica. Son los menores de 40 o 35 años, la primera generación que puede ser tan científica como la de cualquier otra rama de conocimiento, que hacen sus tesis doctorales a los veintitantos, que pretenden llegar a titulares o catedráticos por los mismos caminos que los biólogos, economistas, ingenieros, sociólogos o historiadores, sin tener que disfrazarse de alguno de ellos.

Y por ello se ha creado la Asociación Española de Investigación de la Comunicación (AE-IC), que en unos días celebrará su segundo congreso internacional en Málaga. El contenido de las ponencias y comunicaciones ya empieza a mostrar un cierto cambio de aires. O eso espero. Ahora sólo falta, para que el sector o la industria de la Comunicación se entere, que la investigación le aporte valor real. Como el resto de la Universidad española, ¿no?.

viernes, 15 de enero de 2010

Haití y la solidaridad intermitente

Haití es el enésimo espectáculo. Se podría prácticamente haber hecho el mismo tipo de cobertura informativa sin necesidad de terremoto. Muertos, saqueos, enfermedades.

Claro que sin terremoto, tsunami, volcán o ciclón, no habría tantas ONG, tantos aviones, tanta solidaridad. Si Haití fuese un lugar donde vivir en unas condiciones presentables, la solidaridad sería necesaria, imprescindible, una loable demostración del desarrollo de la especie humana.

Pero es que Haití viene necesitando apoyo desde siempre, sin más terremotos ni más catástrofes que las que provoca la pobreza y el olvido de los medios de comunicación que tantos focos enciende ahora. El problema es que son focos intermitentes.  En realidad, la solidaridad funciona como un subidón emocional, como una luz intermitente que se apaga y se enciende cada vez en un sitio. Nuestras acomodadas conciencias occidentales agitan los monederos e incluso  los corazones. Los cerebros, en cambio, tienden a olvidar.

Y en el caso de toda Latinoamérica y la solidaridad española, sería lógico que estuviéramos más pendientes de lo que ocurre cotidianamente en una tierra que siempre deberíamos considerar cercana.

Sin embargo, no sé por qué (es irónico), sabemos más de los muertos de Irak o Palestina que de los venezolanos, mejicanos, brasileños... De Haití, ni te cuento.

jueves, 14 de enero de 2010

Google, China y libertad

Google se enfrenta a China. No va a ganar, pero seguramente tampoco perderá. Demasiados intereses como para que la censura o la libertad de expresión sean cuestiones antagónicas, siempre hay zonas de intersección llevaderas. Por motivos académicos (no es broma), estuve usando con unos compañeros el google chino utilizando un traductor. Buscamos palabras como sexo pero también Dalai Lama. En caracteres latinos y en chino (han simplificado y tradicional), estos fueron los resultados:

Dalai Lama, 11.400.000 resultados en caracteres latinos, en chino 1.390.000
Sex, en inglés, 270.000; y en chino, 169.000.000.

Claro que hay que hacer algunas precisiones. Si usted es español, quizá use sólo Google.es; pero existen muchos otros. En el español, buscando sex aparecen 555.000.000 de referencias. Si tecleamos sexo, son 86 millones. 18,5 millones sólo en España. Si buscamos Dalai Lama, salen más de ocho millones en total, y más de medio millón en español.

En Google.com, Dalai Lama reporta casi ocho millones de resultados. Sex da 551.000.000. Pequeñas y curiosas diferencias, ¿Más eficaz el buscador español que el internacional?

Otra palabra controvertida: Al Qaeda.

En Google.com: 17,600,000.
En Google.es: 27.600.000.
En Google.co.ve (Venezuela, es un ejemplo): 27.900.000. En el francés: 28.000.000. En el alemán: 71.700.000. En Google china, con caracteres latinos: 19.300.000.

¿Censura en Estados Unidos o en el Google en inglés?

¿Jugamos a explicaciones técnicas, a poner comillas, cambiamos de navegadores, de número ip, borramos cookies, con o sin usario registrado? ¿Y si utilizamos otros buscadores, el chino Baidu, el de Microsoft, Yahoo?, ¿buscamos explicaciones idiomáticas?

Que nadie entienda, por favor, que estoy tratando de defender el régimen chino, ni mucho menos pretendo equipararlo con la manipulación que todos los sistemas hacen de sus búsquedas (son categorías incomparables). Sólo digo que la falta de transparencia permite todo tipo de maniobras, honradas o no, basadas en cuestiones técnicas o no, independientes o no.

La importancia de los buscadores en la Red para la libertad de información ha llegado a tal nivel que seguramente habría que tratar la cuestión de una manera más pública, sin truquitos de SEO, algoritmos literarios, contabilidades de audiencias extrañas o gurús quirománticos. Claro que Google tiene razón en China. Claro que los usuarios están indefensos ante Google, sólo pueden confiar ciegamente. Casi como los chinos en sus autoridades.

miércoles, 13 de enero de 2010

Caso Rosenberg: el desenlace

Al poco de empezar este blog, surgió la truculenta historia del caso Rosenberg un abogado guatemalteco que subió un vídeo en el que decía que si estábamos viendo esas imágenes era porque había sido asesinado por culpa del presidente del país. Hoy se conocía el resultado de la investigación: el letrado planificó su propio asesinato.

Si la historia ya era digna de un thriller hace ocho meses, ahora parece salida directamente de la pluma de un guionista. Y lo malo es que no hace falta tener una imaginación muy calenturienta para pensar en las posibles vueltas que aún podría dar la trama. Vamos a dar por buena la investigación, la honestidad de la comisión, su libertad de acción, las facilidades de las autoridades locales. Ahora queda la reflexión sobre la credibilidad, los efectos de los medios, los perjudicados y los beneficiarios. O sobre la desesperación. E incluso sobre la percepción de la violencia y la corrupción en determinados países que podemos tener en Europa.

martes, 12 de enero de 2010

El retiro de Hanna Montana



Puede que se les haya pasado inadvertida una noticia de impacto: Hanna Montana se retira. Tal vez no sepa quién es la tal Hanna o quizá le suene como esa adolescente rubia que ha enloquecido a sus hijos pequeños o a sus sobrinos durante los dos últimos años. Es un producto creado en la factoría Disney, como los Jonas Brothers, High School Musical o el mismísmo Mickey Mouse, si me permiten el sacrilegio. Disney es una fábrica de productos: los crea o los compra al nacer, los lanza, los explota y a veces los coloca en la historia y otras los exprime hasta dejarlos inservibles. No lo digo como crítica, es su negocio, la generación de universos que se retroalimentan. Como Telecinco con Gran Hermano.

Pero quería hacer una mención a Hanna Montana porque siempre me ha llamado la atención la sutil segmentación que Disney es capaz de hacer en las edades de los chavales. El caso es que la protagonista, Miley Cyrus es una chica nacida en 1992, el mismo año de los protagonistas de otra serie, Zack y Cody, unos gemelos que empezaron su serie un año antes. Quizá por eso, es una broma, ellos eran niños traviesos y ella era una adolescente en el límite de la coquetería, moderna, maquillada y con peluca; ellos son escolares y ella es cantante de éxito con una doble vida. Ellos son Zipi Zape, ella una pre Lolita que ilumina los ojos de su público. A lo mejor veo cosas donde no las hay, a lo mejor es que una serie va dirigida a niños entre seis y once años y la otra a edades entre los diez y los trece, no lo sé. Pero la forma en que el principal imperio mediático infantil presenta estos productos suelta el eterno tufillo de siempre. Hanna Montana se retira. Ya encontrarán a otra guapa adolescente, mientras tanto utilizarán de interina a Demi Lobato, al menos ésta ya cumple los dieciocho.

lunes, 11 de enero de 2010

Qué televisor comprar

Quiero comprar una tele. Bueno, no quiero. Creo que tendré que comprarla porque mi antiguo televisor no tiene euroconector y los decodificadores de TDT para la toma de antena de toda la vida, la RF, son poco más baratos que un televisor nuevo. Claro que los televisores de tubo se ven mejor que los planos, salvo si se trata de alta definición, y en alta definición emiten muy pocos en España. Ya cambiará. En breve, supongo.

Así que un televisor nuevo tiene que estar preparado para la alta definición, que seguramente será de pago. No sólo hace falta que sea un HD, Ready o Full (no sé si notaré la diferencia), sino también TDT-HD, es decir, con el nuevo decodificador de TDT que sirve para la alta definición y las TDT de pago. Los anteriores no valen. Guay.

Y si apenas notamos la diferencia entre el HD Ready o el Full, ni mucho menos entre el entrelazado o el progresivo (ya saben, 1080i o 1080p), no sé cómo diablos vamos a notar pasar de 50 hertzios a 100 o 200. Hombre, quizá jugando con la Play o la XBox, eso sí, si las tenemos conectadas con HDMI, que si no, ya me dirán. Que yo sepa, en España las teles siguen usando el sistema PAL, de 25 cuadros por segundo, cada uno de ellos compuesto por dos campos entrelazados, de ahí lo de los 50 hertzios, así que ¿compensará lo de los 24p?, ¿de verdad notaremos eso de ver las pelis como fueron rodadas (teóricamente) a 24 fotogramas por segundo?

Luego está el clásico entre LCD y plasma, y el LCD con LED (más delgados, menos consumo), y el OLED que en cuanto baje de precio está ahí, a la vuelta de la esquina. Y después el sonido, ¿de verdad los graves pueden reproducirse aceptablemente en los altavoces de un televisor de un milímetro de grosor?

A todo esto, ¿al final vamos a seguir viendo en la tele tanta imagen con calidad YouTube o gravadas con cámaras de hace diez años, o sin luz, o comprimidas y recomprimidas, o en falso 16:9, estirando el 4:3 que hasta Patricia Conde sale gorda?. Y ¿han visto los televisores de 21:9?, qué pasada. Ahora estiren a Patricia Conde de 4:3 a 21:9. Más ancha que alta.

Y por si fuera poco ¿cuántas televisiones tienen la pantalla que parece más un espejo para ver la lámpara del salón que para ver la peli de turno? Casi todas. ¿Y los negros, y los pixel plus, y los ambilights, y los Ci y no sé cuántas mandangas más?, ¿a qué diablos se refieren con tantas formas diferentes de medir el brillo y el contraste?

Si usted es una persona normal, que no distingue, ni maldita falta que le hace, el RCA del RGB, ni el vídeo compuesto del vídeo por componentes, no lo dude: compre la que más bonita le parezca y la que tenga el precio que más le convenga. Y si usted sabe algo de todo esto, lo mismo. Total nos vamos a equivocar igual.

sábado, 9 de enero de 2010

Derechos de autores y libertades de todos

La medida del Gobierno español contra las descargas ilegales puede que sea un golpe mortal a la piratería. Y puede que no. De lo que no cabe duda es que el mecanismo abre una puerta al control de la libertad de expresión que en manos sin escrúpulos, iluminadas o simplemente ofuscadas se convierte en un peligro real.

Nunca me he enterado de la defensa de los derechos de autor de alguien que no sea músico, quizá de alguien relacionado con el audiovisual. Porque el sistema ha cedido a un grupo de presión que defiende los intereses de unos pocos. El resto, empezando por cierto por los periodistas aunque también podríamos hablar de los diseñadores de producción o incluso, qué sé yo, de los arquitectos o de los ingenieros de sonido o los publicistas, no tiene la consideración de autores o propietarios intelectuales o beneficiarios del derecho de reproducción. Y esto se debe en parte a que resulta prácticamente imposible controlar las copias de todo en un mundo capaz de copiarlo todo a un bajísimo coste.

Casi todo lo que nos rodea ha sido creado por un alguien que ha cobrado por ello lo que ha podido y a partir de ahí se ha olvidado de todos sus derechos, que en realidad no era ni siquiera consciente de tener y que incluso puede que en realidad no tuviera. Desde el que inventó la rueda hasta los que crearon las canciones o los bailes populares. Sólo unos pocos han logrado beneficiarse del favor del copyright y una minúscula minoría se ha enriquecido con ello. El tema tiene una relativa importancia, pero la humanidad ha sido esencialmente igual con o sin derechos de autor.

Cuando sí ha cambiado la historia de la humanidad es cada vez que se ha desarrollado una nueva tecnología de la información o del conocimiento; desde la escritura hasta la imprenta, desde la radiotelevisión hasta internet. Cada una de ellas implicaba casi siempre una tecnología de la copia, de la difusión. Y el poder de turno siempre ha intentado controlarlo de un modo u otro hasta que la libertad se imponía. Ahora estamos asistiendo a un nuevo asalto. Estoy seguro de que el poder lo acabará perdiendo una vez más y que los autores seguirán encontrando nuevas maneras de vivir. Sin necesidad de recurrir a ningún nihil obstat, sello real, imprimatur, licencia, concesión, santo tribunal o comisión ministerial.

Ya, dirán algunos, todo está muy bien pero mientras tanto cerrarán webs, la SGAE sigue saliéndose con la suya, las operadoras siguen yéndose de rositas y los usuarios pierden libertades. Pues recordemos que al menos ahora cuando el poder es arbitrario u obedece al interés de una minoría se le puede echar con los votos.

jueves, 7 de enero de 2010

La libertad de no vivir de contarlo

Aunque seguramente esté equivocado, soy de los que piensa que después de ejercer durante algunos años una determinada profesión se nos amuebla el cerebro de un modo, digamos, corporativo. Los médicos piensan como médicos, los arquitectos como arquitectos y los periodistas como periodistas.

A los periodistas nos gusta, así, en trazo grueso, contar cosas que encajan en la agenda del día, desde una determinada perspectiva a medio camino entre la línea editorial del medio, el jefe inmediato de turno y el punto de vista personal. Y con los años vamos aceptando determinadas reglas del juego, sabemos que algunas cosas funcionan y que otras causan problemas, incluso para uno mismo.

Ahora que asistimos a momentos de escape personal mediante blogs y periodismo "ciudadano" (lo profesionales debemos ser de campo), aprovechamos para la autocrítica corporativa a título individual, denunciamos sutiles o burdas manipulaciones, evidenciamos lo tendenciosos que son los demás y adornamos historias de interés humano con pinceladas de novedad. Vamos, lo mismo de siempre sólo que en digital y con más libertad si no vivimos de contarlo.

No hace mucho se recuperó la bonita historia de un violinista que había abarrotado una sala de conciertos a precios desorbitados y al día siguiente nadie le prestaba atención cuando tocaba el mismo Stradivarius en una estación de metro. Un experimento periodístico que pretendía demostrar que somos incapaces de reconocer la belleza. Aunque prácticamente cualquiera con experiencia sabía el resultado de la prueba.

Ayer se publicaba la enésima foto de primera plana que según el encuadre del fotógrafo o del editor podía transmitir una u otra realidad distorsionada. Como si una foto no fuera siempre eso, como si alguna vez una cámara hubiera podido ser fiel a una realidad objetiva. La protagonizaban Zapatero y Felipe González. Una dato insignificante.

Y en la red se plantea el debate desde una ingenuidad sorprendente o falsa, no sé muy bien. Pero todos los periodistas profesionales del mundo, como todos los cineastas, como cualquier contador de historias, como cualquier comunicador, sabemos que siempre construimos nuestros relatos con manipulación, algunos de forma honrada para expresar lo que honestamente creen que es más fiel a la verdad, otros como simples publicistas, activistas de cualquier causa, que pueden ser igual de honestos aunque no con la verdad sino con sus fines, y otros, sinceramente creo que pocos en el mundo profesional, como verdaderos hijos de puta que sólo aspiran al mal ajeno. Aunque absolutamente todos los profesionales lo hemos sido en algún momento porque vivíamos de contarlo.

Así que, ahora que tantos escribimos por escribir, porque el día a día lo hemos arreglado de otro modo, y que tenemos la puñetera herramienta viral de la red para expandir el mensaje, deberíamos ser capaces de contar la historia con la misma manipulación de siempre pero sin la excusa de ninguna línea editorial ni ningún jefe de sección, redactor jefe o director, con la manipulación honesta de encuadrar, montar, editar, titular o diseñar, con libertad. No vivir de contarlo tendrá que aportar alguna ventaja, digo yo.

miércoles, 6 de enero de 2010

Reyes y adolescentes

De acuerdo, algunos han suspendido todas por enésima vez y por fin se han quedado sin reyes. Pero otros reciben un videojuego que en realidad ya se habían descargado sin que los reyes se hubieran enterado. Otros se encuentran con la cuarta o quinta Nintendo de su vida (podrían hacer una exposición titulada "De la Gameboy a la DSi"), o la tercera PlayStation (es que le gusta tanto al padre como al hijo), o el sexto móvil (bueno, alguno fue heredado), su segundo iPhone, su cuarto MP3 o iPod, la segunda PSP; habrá quien reciba directamente el chipeo de la Wii, que era el único del barrio que no lo había hecho... y ¡ay si Google se hubiera dado más prisa con el Nexus One o Apple con su tablet! Como las cámaras digitales ya son un clásico que hay que ir renovando, alguno habrá recibido la última con tropecientos megapíxeles o una que grabe HD.

La colección de cargadores, alimentadores, auriculares, transformadores y cables se siguen amontonando por los cajones. La cacharrería alrededor del ordenata y cada vez más alrededor del televisor pone de los nervios a quien debe limpiar (casi nunca el usuario) o le gusta mínimamente el orden. Y es que no hay nada más caótico que el enmañaramiento digital.

Uno pensaba que nada sería comparable a esos días de reyes imborrables con niños pequeños chillando de alegría ante enormes paquetes de juguetes de plástico o peluches gigantes cuyos envases abarrotaban los contenedores de basura esa misma noche. Ya sacar la pistola de rayos de su cartón era una obra de ingeniería, siempre faltaban pilas incluso cuando los reyes aprendían a regalarlas por si acaso. No digo nada montar el barco de turno, o el coche, o la cocina, o el problema de dónde guardar bicicletas, patines, canastas...

Pero con la adolescencia todo cambia para que todo siga igual. Solo que sin saltos de alegría, con algún gesto torcido, con errores, o con hastío. Claro que hay otros regalos: la ropa, los libros, la música (jajajaja, algunos seguimos comprando algún CD), los complementos... en realidad son los regalos a beneficio de inventario. Los protagonistas son los otros.

Y todos los años me pregunto, ciego que es uno, que estaré haciendo mal.

martes, 5 de enero de 2010

Fakes, tablets y marketing digital

Los fans de Apple han protagonizado esta semana uno de esos casos de estudio dentro de las relaciones entre el marketing y la comunicación o, si se prefiere, del marketing de comunicación. Un rumor publicado en The Wall Street Journal (la prensa clásica sigue funcionando) aventuraba el lanzamiento al mercado del tablet de la manzana para el próximo mes de marzo con un precio que rondaría los mil dólares (unos setecientos euros al cambio). En paralelo se lanzaba en una web una sorprendente encuesta en la que se le preguntaba a la gente si encargarían un de estos ordenadores incluso sin verlo, después de verlo o si no lo encargarían de ningún modo. Los resultados eran sorprendentes: ni siquiera se sabe aún si Apple presentará el producto y el 35 por ciento de los votos (casi dos mil) estaban dispuestos a pedirlo porque confían en Steve Jobs, el 52 % (casi tres mil) esperarían a verlo y un 13% (algo más de 700 votos) no lo pedirían de ningún modo. Como era de esperar, las redes sociales propagaron tanto la noticia del WSJ como la encuesta, y durante buena parte del día fue Trending Topic en Twitter, la lista de los temas más calentitos en la conversación de los tuiteros.

El ambiente ha sido caldeado como tantas otras veces por numerosas propuestas, rumores, profecías, maquetas, vídeos, incluido este blog, y lo curioso es que, como bien me decía ayer un amigo, nunca se ha acertado en los productos que con anterioridad eran muy esperados y acabaron por revolucionar la vida digital, desde el iMac hasta el iPod, pasando naturalmente por el iPhone. ¿Por qué iba a ser distinto ahora?

Así que, mientras la presentación del tablet de Apple no llega, y aunque sólo sea para enfriar un poco los ánimos, puede uno recordar lo poco que se parecían los llamados "fakes" de esos productos estrella a lo que al final salió al mercado.

Pero eso es lo de menos. Lo empresarios que no creen en el capital de marca, los que piensan que la comunicación es un gasto y no una inversión, los que consideran que la red es cosa de adolescentes perdiendo el tiempo, deberían reflexionar sobre este caso y tantos otros similares en los que una firma logra generar una expectativa brutal, obtiene un enorme volumen de información del mercado de forma espontánea, y consigue que miles de personas tengan una confianza ciega en sus futuras propuestas, sin haber abierto la boca, sólo reservando un salón de actos para una presentación comercial, permitiendo que la red hable por sí sola. Claro que en este caso estamos hablando de Apple. Decir esto es decir valor de marca como intangible aunque también como algo tan tangible como esos cacharros que han significado pequeñas revoluciones: el Mac, el iPod, el iPhone... Quizá no todo sea comunicación, pero sí una buena parte.

lunes, 4 de enero de 2010

Cinema 2009


Un simple regalo. Hay más resúmenes en YouTube, pero este me gustó, el cine de 2009 (hollywoodiense, claro).

domingo, 3 de enero de 2010

La estrategia digital de Starbucks


Que conste que no me gusta su café, pero la estrategia digital de Starbucks impresiona. En Twitter tiene casi setecientos mil seguidores, aparece en más de cinco mil listas y sigue a casi 85.000 usuarios. En YouTube, su canal de ha registrado más de 250.000 reproducciones. En Facebook hay quien considera a la marca como la más popular, con siete millones de admiradores, 83 páginas, más de quinientas personas utilizan en su identidad el nombre Starbucks, tiene miles de grupos y 46 aplicaciones. Naturalmente, los amigos de la marca crean sus propios contenidos, participan en la conversación, todo fruto de una política que comenzó en 2008 y ya es un "clásico". Su último vídeo viral acumula desde el 13 de diciembre pasado casi medio millón de visionados. No es muy original, exige un cierto poderío de producción y quizá carece de la frescura que este tipo de trabajos requiere para que se convierta en una pieza recordada. Pero sigue siendo un pequeño placer del marketing 2.0.

sábado, 2 de enero de 2010

Política y corrupción en español

Las herramientas de Google no dejan de fascinarme, aunque haya que ponerlas siempre en cuarentena, aunque sus búsquedas puedan ofrecer resultados muy diferentes a otros buscadores y sorprendan algunas arbitrariedades, sobre todo en el análisis del tráfico. Pero como juego periodístico da para artículos ligeros. Por ejemplo, se me ocurrió entrar en Google Trends ahora que estrenamos año y empezar a teclear palabras, eso sí, en español que puedan arrojar alguna luz sobre el estado del mundo. Voy al grano.

Política. Ecuador, Bolivia y Brasil ocupan las tres primeras posiciones por países, pero de las ocho ciudades donde se habla más de política ocho, son brasileñas. Y la lengua en la que más se usa no es el español, sino el portugués.

Corrupción. Cuba a la cabeza, igual que La Habana en ciudades, le siguen Ecuador y Bolivia.

Estafa. Aquí aparece España encabezando el top ten. Y A Coruña, desde donde escribo hoy estas líneas, es la ciudad del mundo en español donde más se está empleando. Por cierto, las cinco ciudades siguientes son también españolas.

Asesinato. El Salvador lidera a los países, seguido de Venezuela. Caracas es la primera de las ciudades y la siguen Tijuana y Guadalajara en México.

Tortura es también una palabra frecuente en México y en su capital, le sigue Chile.

Curiosamente, felicidad es cuestión de peruanos y limeños (por cierto, también amor), colombianos y medellinenses. Y lo maravilloso es que está en ascenso, maravilloso si entendemos que no se habla de ella porque falte, naturalmente.

Como no podía ser de otra forma, igualdad es cosa de españoles, al menos se nos llena la boca con la palabra. Sevilla gana por mucho, pero A Coruña ocupa el segundo puesto.

Si tecleamos paro no es lo mismo que si escribimos desempleo. El terrorismo parece estable, aunque Perú vuelve a estar a la cabeza....

Pruebe a seguir jugando, no me diga que la cosa no tiene su aquel.

viernes, 1 de enero de 2010

Otro buen ejemplo de magazine digital


Tenía pendiente mostrar este otro ejemplo de magazine digital. Si el futuro del periodismo impreso no pasa por algo muy semejante a esto, no sé por dónde puede hacerlo. Y si no pago por recibir en un dispositivo semejante mis suscripciones de periódicos o revistas, desde luego no lo voy a hacer en la web. No hace falta añadir mucho más porque el prototipo sigue el camino de Sports Illustrated que comentaba hace unos días. Me encantaría que las cosas fueran por ahí, con esa ligereza en el cacharro de turno, con esa calidad de imagen, con esa facilidad de uso. Y con unos editores de prensa que se apuntaran como mínimo a la investigación de esta senda si piensan dejar algo a sus herederos. (Por cierto, gracias Érika por el enlace).

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