domingo, 31 de mayo de 2009

El adelanto de Cebrián

Acabo de leer un capítulo en El País del nuevo libro de Juan Luis Cebrián, autor al que no he admirado nunca, para qué mentir, al contrario de lo que me provoca como directivo de periódicos: un profundísimo respeto, sobre todo por su éxito, claro. Sus reflexiones sobre el periodismo en general siempre se me han quedado cortas, o me han llegado tarde. Quiero decir, no me dicen nada nuevo, me parecen resúmenes globales de situaciones obvias, naturalmente no conocidas por todos, pero sí por cualquier profesional con cierta experiencia.

Me ocurrió algo parecido con La Red (1998), la obra en la que ahora dice Cebrián que anunciaba lo que iba a pasar. Hombre, lo anunciaba con cierto retraso, de hecho años de retraso. En realidad era un simple ensayo divulgativo de lo que estaba ocurriendo con Internet desde hacía tiempo y que muchos autores venían publicando sin parar en los cinco años anteriores.

Con el adelanto de El pianista en el burdel que publica El País me ha ocurrido lo mismo. Un resumen personal de la historia del periodismo, algo que siempre me fascina aunque lo haya leído mil veces, y unas líneas sobre los retos a los que se enfrenta ante el futuro que, por el hecho de venir de quien vienen, deberían aportar argumentos muy contundentes, posibles estrategias, incluso descarada tecnofobia gerenacionalmente comprensible. Pues nada de nada.

Si no fuera Cebrián, nadie lo leería. Claro que por el hecho de ser él siempre resulta más decepcionante. No aprenderé.

sábado, 30 de mayo de 2009

Si leo las noticias cantando, me forro

Mi operador de Adsl es Teléfonica. Me ofrece música gratis durante un año, utilizable en tres ordenadores, y con fecha de caducidad. Es decir, al parecer la música que me descargue ahora dejará de sonar si no se paga la suscripción al servicio. Bueno, la tarifa es de casi siete euros mensuales. No me parece barato. Tampoco demasiado caro, si lo usase.

No me creerán, pero nunca he descargado música ni películas piratas. Una mezcla de principios y pereza. El precio de iTunes es razonable, 0,99€ canción. Pero tampoco lo he usado. Y hoy, cuando me ha llegado la oferta de Telefónica, me he dado cuenta que casi con toda seguridad tampoco recurriré al servicio. ¿Por qué?, me he preguntado. Pues por algo muy parecido a lo que ocurre con la información: tengo demasiada.

La SGAE, que en principio tiene toda la razón, me levantó sarpullidos el día que entró en la consulta de un médico amigo y le quiso cobrar por la radio. No la usaba en la sala de espera para poner música, sino en su despacho para escuchar emisoras generalistas, RNE, la SER, Onda Cero... Aún así tuvo problemas, de hecho retiró el aparato. Lo que más sarpullidos me provocó fue sin embargo que querían cobrar por la música, no por los derechos de propiedad intelectual de todos los demás autores (periodistas sobre todo, de ahí mi cabreo). Y yo decía: si leo las noticas cantando, me forro. Pero para la SGAE, los periodistas debemos ser el relleno necesario entre canción y canción. Es curioso, para mi su música es un simple adorno ambiental. Y es gratis, suena a todas horas y no tengo que hacer nada, ni darme de alta en un servicio gratuito. ¿Saben qué? Creo que no tienen solución, no hay modelo de negocio que valga. Al menos yo me apeo. El que quiera cobrarme, que toque el instrumento delante de mí.

viernes, 29 de mayo de 2009

Ayudas al cine

Las subvenciones cinematográficas no son demasiado populares. Más aún desde que González Sinde, con su merecida imagen en Internet, es ministra de Cultura e incrementa la partida presupuestaria que ayuda a la distribución de las películas comunitarias. A pesar de lo malas que son. La mayoría.

Con o sin crisis, las industrias culturales, todas pero especialmente el cine, necesitan la subvención de los gobiernos europeos para poder enfrentarse al dominio norteamericano. De lo contrario, se quedarían sin posibilidad alguna de exhibición. Claro que esto se puede discutir, pero lo importante no radica tanto en la existencia de las ayudas, y menos aún cuando hasta los banqueros las reciben, como en que provocan una atomización de la producción. Y se produce basura.

Existen cuatro grandes industrias mundiales de cine (ScreenDigest). Tres son rentables:

La India, que con su Bollywood produce más de mil películas anuales con un presupuesto medio de un millón de dólares.  

Nigeria, el llamado Nollywood, realiza 1.500, pero a  15.000 dólares la unidad.

Estados Unidos produce unas 500 con un coste medio de 25 millones

El cuarto productor es Europa. 1.300 largometrajes con un presupuesto entre 3 y 4 millones de dólares por obra.

España, 173 largos en 2008 y sólo 49 superaban los 900.000 euros, un tercio ni se estrenan.  Ese es el verdadero problema. El modelo que hemos escogido.

Días atrás, el periódico El País publicó una artículo en este sentido. Parece que sólo los autodenominados artistas aseguran que no crean para el mercado sino para la posteridad. Pues digo yo que a estos los subvencione su padre, un mecenas o una ONG, pero no el Estado. 

A los demás, creo sinceramente que hay que subvencionarlos sólo si presentan un proyecto con suficiente carga industrial y con perspectivas de viabilidad económica lo que implica que al menos un tercio del presupuesto debe destinarse a labores de promoción. No todo tiene que ser Santiago Segura, pero pero podría dar unas cuantas clases a González Sinde.


jueves, 28 de mayo de 2009

Cuánto deben cobrar los periodistas

Robert Picard afirma que los periodistas deben cobrar poco y explica que esencialmente su trabajo aporta poco valor. Puede estar tranquilo, hace mucho que los periodistas cobran poco, al menos en España, por eso sorprenden artículos como el de Jeff Jarvis, leído en 233grados.com, en el que afirma que se han acabado los tiempos en que el periodismo era un gran negocio y los periodistas habían creado una burbuja de la información. Confunden el sector con "los famosos" del sector o con los grandes medios nacionales e internacionales. Los profesionales sabemos mucho de esa brutal imprecisión. Es como hablar de la burbuja del fútbol a un jugador de regional preferente.

Algunos periodistas se han beneficiado del star-system, especialmente en televisión y radio. Aportan a sus medios lo mismo que Brad Pitt a la taquilla de una película. Lo mismo que Beckham a la venta de camisetas. Sin duda cobran una barbaridad, pero es que les ha tocado la lotería.

Otros ganan una miseria, como en el cine, como en el fútbol. La diferencia está en que su tarea aporta un valor intangible muy superior. Porque trabajan con la imagen de las personas, con la percepción de la realidad. Y esto ocurre al margen del medio, de la tecnología, de la web o la rotativa, implica taquillas y camisetas en la práctica totalidad de los negocios, en la evolución de las bolsas, en la "cotización" de los profesionales, en la de los políticos, en de los empresarios.

No es tanto el valor social, que también, no es tanto su papel de contrapoder, bastante escaso, ni siquiera se trata de evitar la "idiocracia", que quizá tampoco. Se trata de dinero. A cortísimo plazo. Y si no que se lo pregunten a Florentino. 

miércoles, 27 de mayo de 2009

Tiene usted razón (3)

¿Y a usted qué le parece que la cocina del yonqui que ha salido en ese programa de reportajes callejeros sea bastante parecida a la suya? Quiero decir, o él tiene una cocina demasiado buena para su salud, sus ingresos y su aspecto, o la suya, o la mía, es demasiado mala. 

Vale que el conductor del autobús tenga mejor coche que yo; que el encofrador me triplique el sueldo incluso con crisis de la construcción; que por reparar una cubierta, es decir, un tejado, en un día de trabajo me quieran cobrar mi salario mensual; que por una antena de televisión para la TDT, colocada en hora y media me hayan tratado de clavar 700 euros; que un cerrajero me lleve 150 por abrirme la puerta en 10 segundos (ok, más desplazamiento, que debe venir con chófer); o que por 2o metros de gres instalado la broma salga por 4.000. Vale.

Estoy acostumbrado a que me miren como si fuera un señorito pringao que, después de estudiar hasta una carrera y un MBA, dirigir empresas, eso sí, de pura supervivencia mercantil (la especialidad de la pyme española de comunicación), tenga como única misión en la vida reflexionar cada año si, tras lo de Hacienda, no merecerá la pena dejar de hacer horas extras y pedir un subsidio o una beca.

Soy de una generación de hombres echados a perder. De hijos, obedecíamos a nuestros padres; de padres, obedecemos a nuestros hijos; de alumnos, los profesores nos daban miedo e incluso nos pegaban; de profes nos dan miedo los alumnos; nuestras madres, en la cocina y con la pata quebrada, trataban como reyes a nuestros padres, ahora... viva la república independiente de tu casa, bueno de la suya... Mejor no sigo, lo he aceptado y ya está.

Pero cada vez que esos programas cámara al hombro nos muestran el lumpen que te imaginas "sin hogar", sin apenas venas donde inyectarse, hablando con un cuelgue épico, evidenciando que currelar, currelar, lo que se dice currelar, como que poco... pero que con algo de trapicheo, cobrando una ayudita pública y lo que ahorra en hipoteca, alquiler, impuestos, seguros, licencias, tasas de recogida de basuras, el apaño de la luz y del gas, pues tacita a tacita ¡que el yonqui se haga un plato de macarrones en una cocina alicatada hasta el techo, con microondas, combi y un teleplasma que no te menees...! Caramba, que estoy orgulloso de lo que contribuyo al bienestar social, así se le atraganten un poquito. Hombre.

A qué va a ser que estos programas de televisión en el fondo tienen línea editorial...

martes, 26 de mayo de 2009

Debates 1.0

Los debates electorales televisados se han quedado más anticuados que la radio de galena. Políticos aburridos, asuntos alejados tanto del interés como de lo importante, se mezclan con el impresentable intervencionismo de los partidos en la realización audiovisual, los tiempos de la palabra e incluso el decorado. Lo mismo ocurre en las televisiones públicas con la escaleta de los telediarios, donde se obliga a dedicar determinados minutos por partido independientemente de que exista o no noticia.

Parece mentira que esta política sea fruto de los asesores de imagen y comunicación, si no fuera porque muchos están tan anticuados como los asesorados. Esa época de la televisión se acabó hace muchos años, cuando no había alternativas, no ya al canal hegemónico, sino a la misma televisión.  Como no se les ocurran nuevos formatos, con la participación de la gente, con libertad para que el profesional del periodismo y de la realización maneje los ritmos, estos debates no los van a ver ni los propios asesores. A veces creo que ya no lo hacen.

lunes, 25 de mayo de 2009

Blogs, dossieres de prensa e influencia

Recuerdo que hace algunos años un político experimentado me dijo: cuando te traen el dossier de prensa, llega un momento en que no distingues el periódico más importante de la hoja parroquial, no sabes si es el más influyente, el que más se lee o el que regalan, simplemente te molesta si hablan mal de ti. En el dossier todas las fotocopias son iguales y todas las vanidades de los políticos también.

En Internet se habla la influencia como cuando se habla de OJD  o de EGM en los diarios españoles, pensando en audiencias o ejemplares. Pero, lo mismo que con el dossier que lo iguala todo, el soporte digital hace tabla rasa. Y como el proceso vírico de la influencia es algo muy difícil de establecer y controlar, el principal escalón que le queda a los periódicos digitales o a los blogueros es llegar a los dossieres de prensa de los que mandan e influyen, esos sí que sin ninguna duda, no sólo en la sociedad sino concretamente en las procelosas arcas publicitarias.

Creo que era Nipho, el considerado como el padre del periodismo español, quien decía que una pluma hábil jamás pasa hambre. Por otra parte, si se pasa algo de necesidad se suele tener la llamada "libertad del gitano" (qué políticamente incorrecto suena ahora), esa libertad que consiste en saber que "en mi hambre mando yo". El bloguero suficientemente hábil puede llegar al dossier fácilmente, pero por ahora tiene que ser un dossier en papel porque al que manda hoy en día aún le queda media generación para llegar a la red. El problema para este stablishment es que la libertad del gitano campa a sus anchas influyendo a dios sabe qué votante, inversor o cliente. Esto es lo apasionante.

domingo, 24 de mayo de 2009

Tiene usted razón (2)

Leí en una revista femenina el correo electrónico de una mujer que tenía como deseo ser una televisión. Argumentaba que de ese modo su familia le prestaría atención e incluso se reunirían a su alrededor, su marido le haría caso cuando llegaba cansado del trabajo, su hijo adolescente la buscaría cuando estuviese aburrido, si sufriese algún desperfecto o se averiase, la reparación sería lo más urgente del mundo. La mujer no deseaba sólo que la quisieran, de hecho no se quejaba de ello, sólo quería que le prestasen atención.

Desde siempre se nos ha dicho que lo más importante de la vida es la salud, después el dinero y por último el amor. Con estas tres cosas esenciales deberíamos ser felices. Pero no funciona así. La salud, sin duda lo más esencial, es lo mínimo, necesario pero no suficiente. El dinero es el medio, necesario y puede que suficiente para lo que nosotros precisemos, aunque si tenemos lo justo tenemos miedo y si tenemos mucho más también. Y el amor, ay, el amor es maravilloso si nos quieren sin poseernos, por lo que somos y no por lo que tenemos, sin exigirnos responsabilidades, sin límite de entrega y, por qué no, de cantidad: queremos que nos quieran mucho y muchos (sin necesidad de hablar de sexo, que también).

Pero llega un momento en que además exigimos atención, como la mujer que quería ser televisión. Me queréis pero no me lo demostráis, no me venís a ver, a adorarme, a acariciarme, etc. etc. Estoy sano, tengo el dinero que necesito y me quieren, pero no me prestan atención. Uy.

Ahora imaginemos que lo hemos conseguido. Nos atienden, quizá porque nos quieren, quizá porque tenemos dinero o quizá porque tenemos poder. El poder es para muchos una droga fantástica. Una de las formas más directas de conseguirlo es mediante el dinero, pero también se puede conseguir por la superioridad física, intelectual, social, política, estamentaria, moral... Para el hedonista, el poder puede suponer una carga, para otros... En todo caso el poder impone, vence, gana. Mucho ser humano cree que eso es lo que verdaderamente le gusta: ganar... o no perder.

La televisión tiene salud, dinero, la quieren, le prestan atención y tiene poder, pero no es el poder del vencedor sino del convencedor, el poder de la credibilidad, lo que dice va a misa, la misa y la televisión tienen mucho en común, pero esa es otra historia. Si a usted le quieren, si le prestan atención sólo hace falta que le crean y para que le crean lo mejor es tener razón. Y usted tiene razón.

sábado, 23 de mayo de 2009

Despedida de un decano

Nota previa: el texto que sigue es un extracto escrito hace dos meses cuando abandoné el cargo de decano de mi facultad. Lo publico ahora y seguro que me arrepentiré.


En los últimos seis años de vida profesional, el proyecto que ha ocupado mi tiempo ha sido la puesta en marcha de la Facultad de Ciencias da Comunicación de la Universidade da Coruña.

La titulación que imparte, la Licenciatura en Comunicación Audiovisual, nació a medias, como por la puerta de atrás, como un segundo ciclo de dos años cuando ya se sabía que Bolonia sustituiría este sistema por los Grados de cuatro.

El gobierno autonómico aprobó su inclusión en el mapa gallego de titulaciones en una especie de café para todos: si se daba en A Coruña había que ofrecerla también en Santiago y Pontevedra, eso sí, si al norte era un segundo ciclo, al sur era un título compartido pero completo. También se sabía que Bolonia iba a acabar con esa particular argucia.

Las titulaciones de Comunicación se implantaron en Galicia con un pacto territorial tan absurdo como cualquier otro. Compostela tendría Periodismo; Pontevedra, Relaciones Públicas y Publicidad; y Coruña, Comunicación Audiovisual. Las dos primeras se pusieron en marcha rápidamente. La tercera fue el último asunto que trató un rector, casi fundador de la universidad coruñesa, en su mandato de prórroga, justo antes de su jubilación, doce años después. Había pasado tanto tiempo que nadie quería acordarse de respetar el pacto.

Se habían perdido los mejores años de demografía estudiantil, los años en los que una simple escuela de Formación Profesional acogía incluso a licenciados universitarios, tal era la demanda de estudios audiovisuales. Aspiró a convertirse en una especie de escuela de cine, pero era una utopía que no se podía mantener dentro del sistema educativo público.

La inesperada competencia de Santiago y Pontevedra planteó un reparto de "orientaciones": producción, realización y guión para la titulación compartida; el segundo ciclo coruñés se orientó a medios digitales y animación 3D. Esto implicaba que se podría llenar de profesores de Informática en vez de Comunicación, algo que gustaba mucho a algunos porque se podía convertir en una Licenciatura colonizada, donde colocar excedentes de departamento. Miserias internas de la Universidad.

Por si fuera poco, el nuevo equipo rectoral se mostraba incapaz de ver la oportunidad de lucimiento que se les abría ante sus ojos y, lejos de capitalizar la titulación, la trasladaron de las instalaciones en el centro de la ciudad, en la antigua escuela de Magisterio (que ahora sí reforman para actividades culturales) y la invisibilizaron en la planta baja de Sociología. Como ya era previsible, el edificio se quedará pequeño en unos meses al ampliar de dos a cuatro los cursos con el Grado en Comunicación Audiovisual. Y ni siquiera se han acabado los trabajos iniciales de acondicionamiento para que dos Facultades compartan el edificio. Mientras tanto se ha concluido otro edificio para tecnologías de la comunicación en cuya primera piedra se anunciaba a la prensa que sería la futura Facultad de Ciencias da Comunicación.

La cuestión política flotaba en el ambiente. A pesar de que el cuadro docente está compuesto por gente que va desde la Mesa de Normalización Lingüística y sindicatos de izquierda nacionalista, hasta miembros del Opus Dei, pasando por personas totalmente independientes, progresistas y hasta profundamente despolitizadas por descreimiento brutal, a pesar de ello, algunos miembros del equipo rectoral decidieron que impulsar Comunicación Audiovisual, tal y como hacen por pura promoción todas las Universidades que ofertan el título, era peligroso y, además, les hacía trabajar a favor de algo en lo que ninguno parecía beneficiarse personalmente.

Y sin embargo, el proyecto está funcionando. Gracias, como casi siempre, a las personas, a los estudiantes, con trabajos de calidad, y con imaginación. Una alumna de las primera promoción la llamó "la Facultad de las ideas", siempre me ha parecido la mejor definición.

El curso que viene, 2009-2010, se pondrá en marcha el nuevo Grado. Será como empezar de nuevo, aunque la Licenciatura se mantendrá unos años más. Existe un nuevo decano con ganas de dar mucha guerra defendiendo los intereses del centro. Yo doy un paso a un lado, aunque seguiré trabajando desde la segunda línea. Así que este texto no es una despedida, sino el intento de levantar acta de lo ocurrido. Algún día verá la luz para el que le interese y, sobre todo, para el que pueda sentirse molesto. Y mira que me he mordido la lengua, digo la tecla.

Mítines y cámaras de televisión

El desplome de una grúa de televisión sobre los asistentes a un mitin de Zapatero en Murcia me ha recordado el tema del control de la información por parte de los partidos. Desconozco si este es el caso, pero desde hace unos años los partidos mayoritarios han decidido no dejar entrar a las cámaras de las televisiones, realizar ellos mismos la toma de imágenes y distribuirlas, incluso en directo, a los distintos canales. Espero que también tengan el seguro de responsabilidad civil en regla para casos como el citado de Murcia.

Al margen del incidente, resulta preocupante como se aceptan estas reglas del juego informativo. La docilidad con la que se actúa desde los medios convencionales afecta no sólo a los públicos, obligados en definitiva por quienes los controlan, sino también a los privados. Y se extiende a cuestiones deportivas, a convocatorias para una declaración sin derecho a preguntas, o a la publicación "inevitable" de determinadas notas de prensa.

Confío en que la proliferación de cámaras en todo tipo de dispositivos móviles y su distribución en la red les juegue de vez en cuando una mala pasada. Entonces echarán de menos la prudencia ética que, aunque les parezca mentira a muchos, tienen la gran mayoría de los periodistas profesionales.

viernes, 22 de mayo de 2009

Éxitos y efectos de campañas virales

Marketing es producir lo que se vende, no vender lo que se produce. Este viejo aforismo comercial viene al pelo cuando se trata de Internet y de Comunicación en general.  

La estrategia del PSOE de utilizar la red en la campaña de las europeas se ha anotado su primer éxito: colocar uno de sus vídeos en el ranking de Viral Video Chart, una web donde se informa de los vídeos que se "blogguean" más, es decir, los que más se enlazan en todo tipo de blogs. Al igual que ocurre con los vídeos más vistos de YouTube, no es que sea un dato para presumir sobre la calidad, pero sí sobre el interés.

Los partidos políticos, como las empresas, recurren con frecuencia al marketing y a la comunicación para colocar su producto. Y a veces coincide con lo que quiere el mercado. Por eso parece que saben lo que hacen. 

Pero el éxito en Internet responde con frecuencia al trazo grueso: algo puede ser muy visto por malo, porque las técnicas virales han funcionado, porque los apasionados son muy activos tanto a favor como en contra.

La existencia de esos vídeos ha sido promocionada por los medios de comunicación convencionales, periódicos, televisiones, tertulias, se han usado redes sociales y correos electrónicos. Su eco está garantizado. Pero ¿y su efecto?

PD: el mismo día que vi el vídeo del PSOE recibí un correo de una amiga que decía así:

"Los viajeros que pasaban el pasado 15 de enero por la estación de Liverpool Street se vieron sorprendidos por una original acción de Saatchi & Saatchi Londres para T-Mobile. Cuando el reloj marcaba las once de la mañana y sin previo aviso, 400 bailarines que hasta entonces estaban perfectamente camuflados entre los pasajeros comenzaron a ejecutar una espectacular coreografía al ritmo de ocho canciones distintas. Diez cámaras ocultas grabaron el evento y las reacciones del público, para después utilizar las imágenes en un spot de televisión que comenzó a emitirse al día siguiente en la televisión británica. Tanto el vídeo como el making of han conseguido millones de visitas en YouTube, donde se ha creado un canal para que los usuarios suban sus propias coreografías (La acción forma parte de la nueva campaña de T-Mobile, cuyo eslogan es Life's for sharing (La vida es para compartir).La coreografía dura menos tres minutos y utiliza ocho éxitos de distintas épocas". 

¿Provocarán las dos campañas efectos comparables?

jueves, 21 de mayo de 2009

Se buscan comunicadores multimedia

Comienza la campaña de las europeas (dios mío, la gente no habla de otra cosa en todas partes, jajaja) y una de las grandes obsesiones es el uso de la red. Si Obama lo hizo, por qué no los políticos españoles. Ya hubo muchos intentos en comicios anteriores, que si Second Life (qué habrá pasado con eso), que si Facebook, que si plataformas de tv con vídeos de todo tipo, que si creación de anuncios para que desde Youtube la comuniación viral lo haga todo....

Gurús al margen, ministras jóvenes al margen y políticos que se las dan de modernos al margen, la realidad de una campaña electoral es mucho más cutre de lo que uno podría imaginarse, así que lo de internet se hará a golpe de buena voluntad e ideas felices, gracias a colaboradores incondicionales que saben algo de esto y que todavía no están quemados de trabajar by de face, sin book, por el partido y cachondos auténticos que darán que hablar. 

Uno de ellos: Fundescam. Se lanzaron en Twitter siguiendo a 940 españolitos, entre los que me encuentro, vaya usted a saber con qué criterio de selección. Muchos de nosotros entramos en su página y nos enteramos, y lo contamos gratis, y en 24 horas han logrado 171 seguidores, ¿cuántas campañas consiguen un alcance de un 20% con tan pocos medios? Muy pocas. En realidad es posible que alcanzaran a más del 50%, pero el 20 ha decidido abonarse, esto es fidelización y lo demás tonterías.

Los partidos políticos, como las empresas, pueden lograr grandes golpes de efecto gracias a la creatividad, al buen humor. Pero si son capaces de elevar sus estrategias en la red al mismo nivel que en los otros medios será porque contratan a profesionales multimedia con un perfil a medio camino entre el periodístico, publicitario y conocedor de los nuevos medios, un verdadero nuevo perfil que también se tiene que crear con su justa importancia en las organizaciones empresariales y, desde luego, en los medios y agencias tradicionales. Esto es imparable, sin fascinación, con racionalidad, sin fetichismo, con formación.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Del caso Rosenberg al caso Swayze

Durante todo el día estuvo circulando el rumor de la muerte de un actor más o menos conocido, Patrick Swayze, protagonista de Dirty Dancing, enfermo de cáncer. La noticia fue divulgada en una emisora de radio local y la red la extendió como un reguero de pólvora. El desmentido no fue tan rápido y, sobre todo, no reparó los posibles perjuicios que, en este caso, se ciñen a un particular y a su entorno. 

Es el enésimo ejemplo, ni mucho menos el más importante. El efecto eco instantáneo de Internet provoca consecuencias en la reputación de las personas, en las bolsas, en la psicosis colectiva ante cualquier situación... Hasta aquí nada nuevo, sucede todos los días en un constante progreso gracias a las redes sociales y al periodismo colaborativo. 

Pero la credibilidad, sobre todo en caliente, sumada a las nuevas capacidades de extender la noticia boca a boca, teclado a teclado, abre un mundo de posibilidades. Una simple muestra: el caso Rosenberg, el abogado guatemalteco asesinado que responsabiliza del hecho al presidente del país. Yo me lo creo, todos nos lo creemos. Pero desde el momento en que grabó ese video cualquiera podía asesinarlo con enormes posibilidades de impunidad si conocía su contenido y, evidentemente, no era uno de los denunciados. Todo un punto de partida para un thriller.

martes, 19 de mayo de 2009

Engendros de Bolonia: ¿Ciencias de la Cultura o Comunicación?

Bolonia es para la Universidad española una oportunidad desaprovechada de antemano. No hay dinero ni voluntad de hacer bien las cosas. Los planes de estudio se elaboran siguiendo los intereses de los departamentos, intereses de supervivencia o de poder, según sean departamentos fuertes o débiles, independientemente de su conexión con la sociedad real y su aportación al conocimiento.

Un ejemplo son las propuestas de plan de estudios de las antiguas Humanidades, licenciaturas sin estudiantes que, lejos de reafirmar su razón de ser en la defensa de sus disciplinas, en hacerlas más valiosas, se han ido "de pesca" por otras áreas que tienen más demanda. El nuevo engendro adopta varios nombres, pero uno de los más chuscos es el de "Ciencias da Cultura" de la Universidad de Santiago en el Campus de Lugo.

Su plan de estudios no tiene desperdicio: mezcla de Humanidades (Historia, filosofía, antropología, lingüística, geografía, arqueología y literatura, hasta ahí todo correcto) con, agárrense, Procesos psicológicos en la producción cultural (¿y ezo qué é lo que é?), Creatividad y comunicación, Comunicación organizacional, Publicidad y cultura, Cine, televisión y literatura, Pragmática y Comunicación, Estructura del sistema cultural, Cibercultura y redes sociales, Sociología y Protocolo y comunicación.

Y yo me pregunto, puestos a admitir la expresión "ciencias de la cultura", que ya tiene su aquel, ¿por qué no han incluido, ya metidos en harina, música o arquitectura, etc?, ¿y por qué no ciencias naturales, algo de cultura química o física, de difusión cultural de la medicina o del derecho? ¿y un poquito de cultura empresarial?

Cualquier intento de extender la formación en comunicación es loable, pero aprovechar Bolonia para convertir Humanidades en otra carrera es una jugarreta bastante triste.

lunes, 18 de mayo de 2009

Piratas, bloggers y otros "enemigos del periodismo"

Todos los empresarios del sector de contenidos están preguntándose cómo pagar la nómina del próximo mes. Mientras los medios sociales avanzan gracias a personas que viven de otras actividades, sólo unos pocos han logrado rentabilizar directamente su tiempo participando en Web 2.0. Google, las operadoras de telecomunicaciones y alguna que otra gran empresa han reproducido el modelo de poderío centralizado que existe en los mercados no virtuales, pero en realidad su negocio se basa en la tecnología más que en el contenido. Si la audiencia no paga por la información, ésta obedecerá a quien la controle, a quien la difunda para alcanzar sus intereses. Como en la televisión en abierto, controlada por los anunciantes o por los gobiernos; como los periódicos incapaces por definición de vivir del precio de portada, como las películas con taquilla que no sufragan ni un mísero día de rodaje.

El proceso es rápido, pero no tanto como para que los periódicos, el gran audiovisual o las discográficas hayan reaccionado de golpe. Pierden cuota de mercado, disminuyen sus ingresos, pero todavía poco a poco. Y lo urgente, pagar la nómina, hace que no afronten lo importante: reformular su estrategia. Que no crean que la normativa les va a salvar. Lo malo es que si no se salvan el panorama inmediato pinta peor: propaganda, telebasura, spam y virus informativos (no sólo informáticos) nos van a ahogar. 

No son los piratas que se aprovechan del trabajo de otros, no son los bloggers y demás 2.0 que se dedican a informar como periodistas, los enemigos del periodismo serán, como siempre, los que quieren controlarlo. 

domingo, 17 de mayo de 2009

De Twitter a Wolfram Alpha

Llevo unos días en Twitter. Lo había observado sin registrarme. Es interesante seguir marcas, países, palabras... Sex, por ejemplo, tiene menos movimiento que Love, aunque las razones sean obvias no deja de resultar romántico. El caso es que el uso de Twitter como elemento de promoción comercial o ideológica se ha convertido en apenas tres años en una realidad aunque las sensaciones de eficacia... bueno, para gustos.

Uno de sus más recientes triunfos ha sido su contribución a la difusión de Wolfram Alpha, el último intento de buscador en la red con lenguaje natural, por ahora en inglés exclusivamente. Twitter nació como una herramienta para saber qué están haciendo tus amigos en cada momento y ha derivado en un mix de microblogs tanto personales como profesionales o casi. No compite pero casi con Facebook, MySpace, etc. Wolfram Alpha querría heredar a Google, quizá no lo consiga aunque el camino que sigue también lo recorrerá quien lo logre (¿el propio Google?). Mientras tanto es la herramienta que potencialmente va a volver locos a los estrategas del marketing digital porque, si funciona, cambiará muchas cosas.

Tiene usted razón (I)

Ahora que tiene un momento para leer y nadie adivina sus pensamientos, sincérese: usted es lo más importante para usted mismo


Vale, de acuerdo, está bien... volvamos a expresarnos en términos políticamente correctos: lo de antes suena a egoísmo, o a egocentrismo, que no es lo mismo pero es igual. Y usted se considera una persona esencialmente buena, tonta no, buena y rodeada por personas que le importan y en las que piensa constantemente.


Pero admita que con frecuencia lo hace en relación a si mismo. Por ejemplo "cómo me ven", "le gustaré o no", "no me entiende", "pero por qué no me obedecerá", "por qué no se le ocurre lo mismo que a mí", "es que si tengo que decírselo...", "se le tiene que ocurrir a él lo que a mi me apetece"... Esto no parece el colmo de la generosidad. 


Y qué me dice de ese fascinante placer de observarnos a nosotros mismos. Estamos mirando siempre a los demás, no hay tantos espejos, de ahí el placer de contemplarnos en una fotografía que alguien nos acaba de tomar. Placer o disgusto (cómo me ha sacado, cómo he salido) sensación en todo caso mucho más intensa que la tenemos cuando miramos a los demás de la foto. Incluso cuando estamos enamorados o cuando somos padres, el amor ilimitado por esa pareja o ese vástago incluye instantes de ego, aunque sea simple curiosidad, ojo, no egolatría. 


Pero debemos asumir que, como decía un anuncio, no salimos así en las fotos. Es que somos así. Al menos durante un instante, una porción de segundo o en unos minutos de vídeo. Y si nos tenemos que reconocer físicamente, reconozcamos también nuestra psicología empezando por dejarnos de falsos pudores y admitiendo que somos muy importantes para nosotros mismos. Qué le vamos a hacer. Sin mí, no soy nadie. Sí, ya sé, puedo pasar a la historia, puedo tener hijos, dejar un legado imborrable, un imperio o una religión. Todo lo que quiera, pero yo no estoy. Yo. Qué gran palabra. Mejor que no nos la escuchen demasiado, porque los demás parecen aburrirse en cuanto la oyen, salvo si son ellos quienes la utilizan.

sábado, 16 de mayo de 2009

Empezando

Aunque el título corresponde a un viejo proyecto, empiezo este blog porque estoy enzarzado en un curso de marketing y comunicación digital. Los medios sociales, los influenciadores, los blogueros aficionados y profesionales, las estrategias empresariales y, en último término, quién se encarga de todo esto en las empresas normales cuando deciden que quieren una presencia en la red que vaya más allá de tener una página web y usar el correo electrónico.

Empieza hoy, pero lo cierto es que todas estas reflexiones tienen su origen en una tesis que comenzó hace casi catorce años (ojo, también se acabó hace siete). Eran los tiempos de Goya, después Infovía, después Cesatel.... Y una columna diaria firmada a mediados de los noventa ya con un e-mail, donde recibí unas cuantas amenazas de muerte, alabanzas, críticas normales y extrañadas por publicar sin pudor ese dato, por aquel entonces tan minoritario y reservado.
Si en los noventa y principios de los dos mil las empresas se preguntaban si debían estar en internet y permitir su acceso a sus trabajadores, hoy saben que esa presencia es imprescindible aunque no siempre adecuada y se preguntan si sus empleados deben poder acceder a las redes sociales. Pero su principal preocupación es cómo posicionarse en la red, cómo controlar su reputación, cómo llegar a sus clientes y cómo sus clientes llegan a ellos.

Lo divertido del caso es que la llamada Web 2.0 ha recuperado, multiplicado por millones, el espíritu de los pioneros, aquellos pocos que accedían a la red, subiendo sus textos planos gracias a su html elemental para comunicarse entre ellos. Ahora que las audiencias se han fragmentado casi tanto como los emisores, ahora que el periodismo convencional se enfrenta a una crisis sin precedentes, ahora que los libros corren peligro de ser tan pirateados como la música o las películas, ahora que una generación entera que se puede considerar digital empieza a tener dinero suficiente como para ser atractiva para las empresas de siempre, ahora que la pequeña pantalla ya no es la televisión, sino más pequeña y portátil aún, ahora, precisamente ahora, empiezo este lío de "El mundo según Sanjuán".

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