No sólo se trata de productos bien filmados, interpretados, ambientados, sonorizados etc, sino que muestran una madurez narrativa sorprendente, con muchos más medios de los que cabría imaginar en un trabajo universitario pero también por eso mismo con más mérito pues logran involucrar a empresas importantes a la hora de fabricar unos cortos que al fin y al cabo no tendrán distribución comercial.
En Francia, en Israel, incluso en el mismo Portugal se está trabajando a niveles no demasiado distantes, de hecho, el año pasado el premio del festival lo recibió un film israelí (Roads, de la Universidad de Tel Aviv) y el premio de ficción fue para un trabajo alemán. Este año fue exactamente a la inversa. Grown UP (Yalda Gdola) escrita y dirigida por Dana Neuberg y Abendlied, dirigido por Frauke Thielecke (directora del corto ganador en 2008, Dunkelrot) y escrito por Florian Öller. Ojo a estos nombres. Pero sobre todo a los de los centros de formación
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada