domingo, 25 de octubre de 2009

Baby boom, generación Jones, X o Peter Pan

Al diario El País le encanta publicar reportajes de identificación generacional. Es un modo de describir a sus lectores, o al público objetivo al que le gusta dirigirse. Ayer le dedicó un buen espacio la llamada Generación X ahora rebautizada como Peter Pan.

Una generación la componen los padres; otra, los hijos; y otra, los nietos. Osea que debería haber diferencias entre ellas de al menos 20 o 25 años. Pero como los hermanos mayores suelen referirse a los pequeños como "de otra generación" e incluso lo creen los universitarios de cuarto curso respecto a los de primero, el marketing prefiere reducir la diferencia a apenas una década. Así que sociológicamente este tipo de reportajes suelen ser una memez donde lo que se identifica es, más que a una generación, un contexto económico al que se enfrentan los consumidores que comparten un determinado momento vital. Pero son divertidos. Y además sirven para autoreafirmarnos, para creernos diferentes pero a la vez igual a muchos otros.

Así que le propongo un juego: "Adivine la generación". Olvídese, eso sí, de la clasificación por décadas del estilo de:

Generación Silenciosa (1925-1939)
Baby Boomer (1940-1953)
Generación Jones (1954-1969)
Generación X (1970-1981)
Generación Y (1981-1992)
Generación Z (1993-2004)

Son demasiado fáciles de adjudicar. Y demasiado cortas. Y confusas porque, por ejemplo, el boom de la natalidad en Estados Unidos no coincide con el español, por citar un ejemplo. Vean la gráfica española que, por cierto, pone los pelos de punta. En ella se observa que la abundante natalidad es una característica de todo el siglo XX salvo en los períodos bélicos: aquí han nacido entre seiscientos y setecientos mil españoles por año hasta los ochenta (1964 marca el récord con casi 698.000 nacimientos, mientras que en 1996 no llegaron ni a 363.000).

De modo que babyboomers somos casi todos los españoles mayores de edad.

Bien, lo dicho, ahora el juego: adivine qué generación está compuesta por personas que

-Son consumistas, aunque también disfrutan siendo compradores inteligentes
-Anteponen la amistad a la familia
-Conocen la inestabilidad en el empleo, han estado en el paro, están o estarán.
-Les gusta viajar
-No creen en Dios
-Mantienen relaciones sexuales sin estar casados, se casan menos y se divorcian más
-Poseen formación superior a la de la generación anterior
-Les gusta prolongar la juventud y sus comportamientos
-Quieren vivienda en propiedad y se endeudan para conseguirla
-Anhelan ser felices, usan como ninguna generación anterior toda actividad dedicada a su bienestar presente, les preocupa como nunca la salud.
-No son leales a las marcas ni a los partidos políticos
-Buscan a la pareja perfecta
-Procuran no abandonar el hogar paterno hasta que puedan lograr un nivel de vida similar al de su familia de origen.
-Se consideran una generación sandwich, están en el medio de una generación consolidada y longeva y otra que viene pisando fuerte con sus exigencias.
-Tienen la sensación de que están llegando tarde
-Tienen, por ejemplo, tarde los hijos y tienen pocos (menos de 2,1 de media por pareja)
-Dudan sobre su capacidad de ser buenos padres y miman a sus niños
-Les encanta mostrar a sus vástagos los productos con los que ellos disfrutaron en su infancia, especialmente determinados juguetes o productos audiovisuales.
-Son liberales socialmente, pero se sorprenden con ideas conservadoras cuando van cumpliendo años.
-Se han adaptado a la evolución tecnológica como han podido y no se separan de su teléfono móvil, pero tampoco del automóvil

Podría seguir hasta aburrirles, si no les he aburrido aún.

¿De qué estoy hablando?, ¿de la X, de la Y, de los Jones, de los boomers...? de todos, absolutamente todos los ciudadanos occidentales que están entre los 25 y los 65 años, más o menos, del mundo de los adultos más o menos jóvenes, de los treintañeros de los setenta, los ochenta, los noventa, los dos mil, quizá, salvo por matices, de los de siempre.

Y es que empezar a volar solo, mantenerse y aterrizar lo mejor posible siempre ha sido difícil. Claro que la sociedad evoluciona, pero cada vez que leo este tipo de descripciones creo que hablan de mi generación, hasta que miro los años que delimitan el artículo: los de crecer. Entonces me acuerdo de la habilidad del lector de manos o de cartas, o el escritor de horóscopos. Su oficio es hacernos creer que hablan de nosotros.

El caso es que he descubierto que soy un boomer, jones y X-Peter Pan. Voy a ver si leo algo sobre los Y y me arreglo el día. Que estoy hecho un chaval.

5 comentarios:

  1. esos niños se ponian en encubadoras con sodas sonicas minitoreandoles sus inconcientes o programandolos.

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  2. porque no espesifican todas las generaciones con caracteristicas para poder entenderlas

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  3. jajaja, es cierto a mi tambien me ha pasado que me leo las caracterisiticas y siento que hablan de mi y mis amigos, hasta que veo los años de nacimiento y no concuerdan y siempre digo bueno es que estuve cerca, es que convivi con gente de la generacion anterior o es que he convivido con gente muy joven... pero NO! la respuesta es obvia y hoy me la untaste en la cara es como el lector de manos, cartas u horoscopos jajaja, es CIERTO!!!

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  4. Me alegro de que te rieras leyéndolo, Tami, tengas la edad que tengas ésta es tú generación y ésta tú epoca (y la mía, que conste, jajaja). Un saludo y gracias por el comentario

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  5. hola! Soy de Argentina tengo 33 años (1978) y no me considero perteneciente a la generación X en la cual me incluyen. Tengo mucho más que ver con la generación Y. Deberían cambiarle los intervalos de tiempo entre cada generación.

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