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Yo tube la mítica adolescencia

Es posible que usted ya no haya escrito al dictado angustiosas frases del estilo de "cuando Cayo llegó al cayo, se le cayó el cayado encima del callo, callado tomó el callón y recordó los callos del Callao". Eran otras épocas en la enseñanza de la ortografía, en la enseñanza de casi todo. Hoy parece una ridiculez, y sin embargo lo recuerdo como una especie de Sudoku de la época, un reto como las derivadas o las integrales definidas. En realidad yo tuve la típica adolescencia tardofranquista de la generación más numerosa de la historia de España. Mis hijos dirían que yo tube la mítica adolescencia del pleistoceno medio (esto ya es mucho decir). Han perdido la lectura y el cine clásico pero han ganado el YouTube y recuperado, por ejemplo, la escritura de las "míticas" cartas de amor sólo que en formato Tuenti. Es un pequeño desastre. Pero también es maravilloso lo que pueden llegar a hacer aunque no tengan ni pajolera idea de ortografía. Como todos los adolescentes de la historia, son una generación incógnita, que aún no tiene nombre porque aún no ha acabado de nacer entera, los últimos nacidos del XX y los primeros del XXI, la generación entresiglos. A veces creo que va a ser la primera a la que sus padres les han dejado una situación peor que que recibieron ellos, nosotros, la generación de Obama y Zapatero. Qué desastre.

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