martes, 16 de marzo de 2010

Cómo medir el éxito en Internet

Ahora ya es cuestión de dinero, aunque también siga siendo cuestión de vanidad. El éxito en Internet tiene muchas varas de medir, pero algunas las debe entender un político que concede una subvención; otras, un jefe que no acaba de ver muy claro dónde está el beneficio o un aprendiz de tiburón que ha descubierto que los verdaderos hombres sólo hablan de tías, güisqui y pasta, sobre todo pasta.

Por eso la gente recurre a los números, clicks, visitantes, fans, minutos, rebotes, retornos, resultados de búsqueda... Bueno, los periódicos tienen difusión de ejemplares y lectores; la radiotelevisión, audiencias. Internet además incorpora muchos más datos a un precio módico y se pueden hacer con facilidad gráficos de barras, de pastel... las empresas que saben vender bien estos informes están ganando dinero, aunque nadie está muy seguro de la fiabilidad. ¡Bah!, dirán muchos, como siempre. ¿Acaso el EGM es fiable?, ¿y OJD, Sofres...? Se trata de que el indicador se acepte y a partir de ahí se instaure su poder. Google Analytics gana en el ranking de la popularidad, pero por ahora las firmas grandes desarrollan sus propios sistemas de medición. Nadie quiere cruzar demasiados datos, para que las contradicciones no queden en evidencia, las explicaciones técnicas sobre la conveniencia de tal o cual sistema se multiplican, pero claro, tienen que convencer al cliente, que no suele estar para demasiados algoritmos, que yo de eso no entiendo nada.

Así que además del "coste por impacto" de toda la vida, que naturalmente hay que seguir controlando como buenamente se puede, le propongo que se incline por el análisis cualitativo de lo que dicen sobre usted comparado con lo que quiere que digan. La herramientas de este tipo cada vez están más de moda, especialmente en relación con las redes sociales. Llámele reputación, llámale fama o imagen. Pero seguramente obtendrá más información que si se dedica a ver sólo números.

3 comentarios:

  1. Un buen artículo, creo que saldría bien parado de un análisis cualitativo.
    Me gusta el nuevo "look" de su blog.

    Un saludo.

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  2. Caramba, muchas gracias por el comentario y por haberse fijado en el nuevo "look" :-D

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  3. Ya decía El Principito que las personas solo dábamos valor a lo que podíamos cuantificar. Si no se puede explicar con números, no sirve. El concepto reputación es durísimo de entender y de hacer entender, sobre todo sin una cifra (menos si no hablamos en euros).

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