jueves, 23 de septiembre de 2010

Vivan las "cadenas"

Llevo unos días con el ordenador estropeado. El portátil con el que me conecto a Internet a diario no sólo por motivos laborales sino también de ocio. Como las vacaciones no estaban muy lejanas y ya entonces la desconexión había sido absoluta, apenas he notado el mono. Apenas. Al fin y al cabo sólo soy un ligero adicto: no prefiero contactar con mis amigos por la red a hacerlo personalmente, ni el sexo virtual al real, aunque a veces sí se me va la hora navegando un poco idiotizado o un poco ansioso, me crea una cierta mala conciencia no entrar en Twitter o Facebook y me agobia claramente que se me acumulen los correos electrónicos. Internet me encanta, me molesta estar sin el ordenador pero he ganado casi un par de horas diarias para hacer otras cosas.

Claro que no siempre ha sido la "vida real", el deporte, las reformas en casa o los libros pendientes. También la televisión ha recuperado parte de su trono, los telediarios, por cuestiones docentes, y el cine que se acumula, siempre se acumula.

Y en esto se me ha ocurrido que si yo fuera adolescente en estos tiempo seguramente mis padres tendrían que encadenarme y guardar el ordenador bajo siete llaves... y la consola... y el móvil... y el ipod, el ipad... Ser adolescente con todas estas posibilidades de ser abducido por la tecnología tiene que ser muy duro, vicioso, compulsivo, casi tortuoso... Sólo hay algo peor: ser el padre de uno de ellos ahora que las cadenas y las llaves están tan mal vistos que cuando los pides en una tienda te miran escandalizados. Pues no entiendo por qué.

1 comentario:

  1. amm... tambien me considero adicta a la navegacion en internet; se me hace algo casi necesario, y tambien experimento la necesidad de tener que entrar a internet para ver que sucede, antes era la TV pero ahora me es necesario simplemente estar navegando aun asi no tenga algo urgente que hacer, siempre encuentro algo que llama mi atencion.

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