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Bicis, innovación y crisis

Siempre me han gustado los transportes alternativos, los intentos de mejorar la movilidad urbana y el diseño industrial, así que cómo no me iba a gustar esta idea de Volkswagen:




Lo más interesante es, como siempre, el concepto: una bici eléctrica (mejor sería que requiriese algo de pedaleo), lo suficientemente pequeña y plegable como para que entre en el espacio de la rueda de repuesto de un coche (no sé dónde irá la susodicha rueda, ¿quizá llevan runflats, esos neumáticos carísimo que circulan pinchados?, pero ese es otro tema). De acuerdo, quizá no vea la luz, aunque las bicis eléctricas tienen que terminar triunfando porque acaban con la excusa de las cuestas y el sudor al llegar al trabajo.

Hay muchos problemas cotidianos que resolver, muchas demandas de grandes grupos de ciudadanos por atender, la creatividad, la famosa innovación, investigación y desarrollo, sigue siendo la eterna oportunidad de salir de la crisis, de generar riqueza, trabajo... Siempre ha sido igual: el desarrollo de los pueblos está basado en su capacidad de creación y de aplicación del conocimiento. El turismo mundial se está recuperando de la crisis, es la única esperanza inmediata para España. El resto de los países que se están sobreponiendo, y gracias a eso sus ciudadanos empiezan a viajar, tienen la esperanza de que siguen investigando, emprendiendo, tratando de aportar valor. Nosotros reformamos el mercado de trabajo, ponemos multas para recaudar, recortamos el gasto público en prestaciones sociales, bajamos salarios, congelamos pensiones...

Prefiero el modelo  Volkswagen, más aún en estos momentos donde los productos ecológicos, sostenibles y relativamente "humildes" como una bici están de moda. Todo un mercado bastante abierto aún. Sólo es necesario que los innovadores españoles se lancen. Y que los gobernantes se reciclen.

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