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Prensa en estado crítico

Siguen los despidos, sigue el descenso de la publicidad, siguen los procesos de concentración empresarial, los medios de comunicación, especialmente la prensa y la TDT, se debaten entre el estado de coma, el "no natismo" de muchas teles locales y el recorte inflexible y permanente de los grandes grupos. Nadie atisba soluciones. El jarro de agua fría con The Daily, que alguno encuadra entre los grandes fracasos tecnológicos de lo que va de año, ha ralentizado la apuesta empresarial, que no la de contenidos, para iPad. Y eso a pesar de sus ochocientas mil suscripciones iniciales. ¿Modelo de negocio o calidad de los contenidos tanto desde la perspectiva periodística como técnica? ¿Es irreversible el proceso de no pagar y más irreversible cada día que pasa?

Pero si la respuesta es reducir plantillas, ediciones, corresponsales, redactores, producción propia, diferenciación, experiencia ¿cuál será el futuro? Y si todo el mundo entiende que el futuro es inevitablemente el cierre, ¿quién tiene el apalancamiento necesario para estar entre los últimos y acaparar a los últimos compradores de información?, ¿y cuántos lo conseguirán?.

Si fuera mi dinero, también estaría como loco buscando fusiones, pactando con la administración apoyos que incrementaran mis posibilidades financieras y seguramente también recortando gastos. Pero trataría de hacer alguna apuesta de futuro, o por lo menos no pararía de buscarla. Vender contenidos a la audiencia y audiencia a los anunciantes sigue siendo la esencia, el core business que dirían los pedantes. Me niego a creer que no se está investigando, sondeando, desarrollando ideas, conceptos, productos o nuevas fórmulas de comercialización. Me niego a pensar que sólo se está viviendo el día a día en la caída.

Comentarios

  1. A muchas empresas no les interesa saber nada de novedades, ideas o planteamientos para reconducir la empresa, el negocio. Viven obsesionados con recortar gastos. De hecho, conozco personas que fueron despedidas y durante el proceso de negociación no se les preguntó qué soluciones aportarían ellas para evitar el despido. Estoy seguro que con voluntad de escuchar y tratar al menos de reducir el impacto de la crisis se podrían evitar muchos dramas empresariales y personales. Pero no veo esa voluntad.

    En esta entrevista, muy ilustrativa de lo que ya pasaba en EE.UU. hace ¡15 años!, y por lo tanto se veía venir, se aclaran muchas de las dudas que planteas.

    http://lapalabraescrita.abc.es/2010/07/14/david-simon-la-gente-que-lleva-los-periodicos-ya-no-respeta-su-propio-producto%C2%BB/

    Saludos

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